La alcaldesa de Palma, Aina Calvo, aseguró que "no abandonaré la alcaldía, ni a los ciudadanos, ni al Ajuntament de Palma" después de quedarse en minoría con el Bloc. Así se expresó al anunciar las reformas de su equipo de gobierno tras la expulsión de UM. De esta manera, las dos concejalías uemitas (Medi Ambient, Economía i Treball por un lado y Joventut i Esports por otro) se reparten en seis áreas distintas.
Entre las incógnitas está la situación de la empresa pública Emaya, de la que hasta el viernes Cristina Cerdó era presidenta. "Efectivamente, ha de dimitir, yo la doy por cesada. Los miembros de la administración de Emaya deben adaptarse a la situación", advirtió Calvo, a los que pidió que "abandonen sus cargos".
Cambios en Emaya
Por lo pronto, Cort convocará una junta general próximamente para elegir a los nuevos miembros de Emaya, que ahora preside el concejal Andreu Alcover.
"Estamos en una situación gobernable y manejable", dijo Calvo. Aunque el PP podría aprobar todas sus iniciativas en el Pleno, PSIB y Bloc podrían sortear la obligación de ejecutar las propuestas populares.
Sin embargo, Calvo garantizó que "funcionará la ciudad", poniendo como ejemplo las mayorías conseguidas en proyectos como "la Fachada Marítima, la urbanización Bellavista, la suspensión de las zonas M o la puesta en marcha de buenas prácticas de urbanismo".
Pese a estar en libertad bajo fianza, el imputado Miquel Nadal sigue como concejal aunque en el PP "también tenemos un regidor en esta misma situación", recordó.




