Los hidroaviones de extinción de incendios han podido economizar carburante este verano en los meses de julio y agosto más tranquilos de la última década.Técnicamente no se ha registrado ningún incendio forestal, o ese es el dato que a mediados de agosto barajaba la Conselleria de Medi Ambient entendiendo por áquel: "Fuego que consume un mínimo de 10.000 metros cuadrados".
En el argot forestal se habla por contra de 17 conatos, cuyos avances fueron atajados antes de exceder la hectárea de chamusquina. De hecho la mayor capacidad de respuesta es uno de los argumentos que esgrimen desde la Conselleria para explicar el progresivo descenso en el último decenio de este tipo de percances naturales o provocados.
El civismo parece ganar año tras año terreno a las llamas y algunas prácticas de riesgo han quedado casi desterradas de la conducta habitual.Desde el Govern no dudan en señalar "la mayor concienciación" como uno de los motivos que contribuyen a reducir el riesgo (las basuras abandonadas, las hogueras o las colillas son cada vez más residuales en los bosques de Balears). Las posibilidades que ofrece el móvil a la hora de dar la voz de alarma sumadas a la modernización de los equipos de bomberos ayudan a sofocar a tiempo el foco inicial.
nuevo parque de bomberos
En cualquier caso Medi Ambient quiere evitar transmitir un mensaje triunfalista y recuerda que el operativo de vigilancia terrestre se mantendrá hasta final de mes y hasta el 15 de octubre lo hará la unidad aérea de vigilancia.
De cara a la campaña 2009 cabe esperar que se mantenga la tendencia, máxime con la apertura del nuevo parque de bomberos de La Soledad.
VERANO EJEMPLAR
O incendios
en dos meses. Frente a los 10 incendios que registró Mallorca en 1996, sólo en el mes de julio, destaca la impoluta estadística del verano en curso. Hasta la fecha lo habitual eran una media de 2 a 3 incendios por año. En 8 meses se han registrado un total de 74 acciones de extinción.




