La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha mantenido hoy su petición de entre 8 años y 10 años y tres meses de prisión para dos acusados de reclutar y adoctrinar en 2005 a jóvenes musulmanes para enviarles a Irak y otras zonas en conflicto con el objetivo de perpetrar atentados terroristas.
En su informe de conclusiones definitivas, el fiscal ha dicho que los delitos atribuidos a los procesados Hiyag Mohalab Maan, "Abu Sufian", y Chafik Jalal Ben Amara Elmedjeri -uno de colaboración con organización terrorista para ambos y otro de falsificación para el segundo- han sido "absolutamente probados" por la transcripción de las conversaciones telefónicas que "los acusados han reconocido".
La defensa de Chafick, que ha pedido su absolución, ha impugnado dichas conversaciones alegando que algunas no han sido transcritas en su totalidad y que no se sabe nada acerca de "quién las ha traducido ni de qué idiomas" procedían.
La letrada también ha asegurado que sólo hay "meras sospechas" contra su representado, porque "incluso" los policías que han declarado como testigos y peritos durante la vista oral han reconocido que Chafick "ni siquiera iba a la mezquita".
En este sentido, los policías han explicado que "la figura del tunecino -Chafick lo es- es muy habitual" en este tipo de grupos terroristas y que, aunque es "una persona que no pertenece a la estructura", tiene conocimientos que son aprovechados por la organización, en este caso la falsificación de documentos.
También se han referido al iraquí "Abu Sufian" como un "reclutador" y "manipulador de sentimientos" que, "sin tener una base ideológica muy fuerte", era capaz de convencer a los jóvenes captados de la importancia de la "yihad" en todo el mundo.
"Abu Sufian", que ha negado los hechos y se ha definido como "un musulmán recto", ha reconocido el odio que profesa hacia los chiítas y el acceso a páginas web relacionadas con la "yihad", pero ha dicho que lo hacía para "interesarse por su país" y que "nunca jamás" ha tenido ninguna vinculación con Al Qaeda o con cualquier otro grupo terrorista.
También Chafick ha negado tener contacto con este tipo de organizaciones y ha explicado que "hay una contradicción enorme cuando se dice terrorista islamista" porque, según ha explicado: "o se es terrorista y asesino, o se es islamista, que significa pacifista y es lo que yo soy; yo quiero a todo el mundo".
En cuanto al delito de falsificación de documentos, el acusado ha dicho que recibió un sobre que tenía que entregar a unas personas que vivían en Gibraltar y que "ya se demostró que no tenían nada que ver con el terrorismo".
Las defensas han asegurado sentirse "muy sorprendidas" porque este procedimiento comenzara con 20 imputados y han dicho que, "si el informe pericial es el mismo para todos", no entienden cómo puede ser que "sólo estos dos" estén sentados en el banquillo.
La Fiscalía sostiene, sin embargo, que los hechos se desarrollaron en 2005, cuando la Policía tuvo conocimiento de la presencia de un movimiento radical islámico alrededor de la mezquita La Unión de Málaga, cuyo Imán "impartía sermones religiosos para difundir las ideas correspondientes al denominado salafismo combatiente".
Según el fiscal, "Abu Sufian" era el responsable del templo, donde "ejercía presiones" sobre ciudadanos musulmanes "adoctrinándoles sobre la necesidad" de que debían hacer la "yihad", al tiempo que mantenía contactos telefónicos y vía internet con miembros de grupos terroristas que operan en Irak.




