La Guardia Civil ha detenido a dos marroquíes por intentar pasar un total de 27 kilos de hachís, que estaban ocultos y listos para pasar de Melilla a la Península.
En un comunicado de prensa, la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla ha informado de que estas aprehensiones de droga se han producido en dos intervenciones independientes, y tanto los detenidos como la droga intervenida y el vehículo de uno de ellos han pasado a disposición judicial.
La primera y más importante intervención tuvo lugar el pasado 8 de marzo en el Puerto de Melilla, cuando los guardias civiles encargados de realizar los registros previo al embarque en el buque que cubre la línea de Málaga localizaron un doble fondo en uno de los turismos que pretendían embarcar.
Se trataba de un Chrysler Voyager de color gris y matrícula holandesa, en el que se había practicado un doble fondo "muy bien construido y cerrado herméticamente con fibra de vidrio" bajo el capó delantero.
En su interior se localizaron 46 paquetes de hachís, con un peso de 26 kilos.
El conductor y único ocupante del vehículo es un ciudadano marroquí de 59 años, cuyo nombre corresponde a las iniciales M.O., con domicilio en Holanda, lugar que podría ser el destino de la droga intervenida.
La segunda intervención tuvo lugar en la madrugada del 9 de marzo durante el embarque de los pasajeros del buque con destino Melilla, proceso en el que los agentes sospecharon de un hombre joven al que sometieron a un reconocimiento más exhaustivo.
Esto dio como resultado el hallazgo de 41 bellotas de hachís ocultas en el interior de las zapatillas de calzaba, con un peso total de 400 gramos.
El detenido, un varón marroquí de 31 años con iniciales L.S., tiene tarjeta de residencia y domicilio en la provincia de Murcia.




