Ni la Semana Santa, ni el buen tiempo en la Costa del Sol están ayudando a los hoteleros a pasar la mala racha. La crisis sigue haciendo mella en la ocupación de los hoteles de la provincia de Málaga, que sigue viendo caer el número de pernoctaciones cada mes.
Los últimos datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), anuncian una caída acumulada de más de 600.000 pernoctaciones en el primer trimestre de 2009 si lo comparamos con el mismo período de 2008.
En Semana Santa, que siempre deja altas tasas de alojamientos hoteleros, se registró una considerable bajada con respecto a años anteriores. Este descenso supone una tasa interanual del 15.1%.
Pocas visitas
Además, la ocupación de hoteles, apartamentos y hostales se situó en el 70,10%, una cifra muy alejada de las que se registraban en época de bonanza, según informó la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (AEHCOS).
Y es que las cifras dejan entrever el bache que están atravesando los hoteles, ya que Málaga experimentó una pérdida de 5.600 pernoctaciones diarias entre enero y abril, de los cuales, 2.307.531 corresponden a residentes en el extranjero (17,5%) y 1.469.686 a residentes en España (-11,1%).
No obstante la provincia puede presumir de una cifra, y es de ser la que más pernoctaciones ha registrado de Andalucía en lo que vade año, con más de un millón, seguida de Cádiz, Granada, Sevilla, Almería, Huelva, Córdoba y Jaén. Según los datos del INE, Málaga y su provincia acaparan más de un tercio de toda la región.
UNA ESCAPADA DE FIN DE SEMANA AL LEJANO ORIENTE
Cualquier reclamo es bueno para atraer clientes. Por eso, una pareja de japonesas afincada en Málaga ofrece en su hotel de Torremolinos la sensación de sentirse como en casa a los compatriotas que viven en Europa. Japón queda muy lejos y muchos se escapan un fin de semana para volver a Oriente. El hotel cuenta con una suite en la que el turista se puede sentar sobre un tatami, probar el baño japonés o llevar kimono, además de dormir en un futón. Las actividades se amplían a cursos de cocina japonesa, con ceremonia del té, o caligrafía. La oferta también está disponible para turistas que se sienten atraídos por esta cultura.




