El coordinador general de IU en Andalucía, Diego Valderas, habla de un "agujero tóxico" de 1.500 a 3.000 millones de euros en la Caja Castilla-La Mancha (CCM), que se baraja que sea absorbida por la andaluza Unicaja, y plantea vetar a la cúpula de la primera de ellas para gobernar en la entidad fusionada.
El dirigente izquierdista, favorable a la absorción, ha defendido hoy, en declaraciones a Efe, que el proceso tenga "todas las garantías para que Unicaja no sufra ni pierda elementos de solvencia ante la situación de insolvencia de CCM", de la que dice que tiene "un nivel de morosidad alto y proyectos en el terreno del ladrillismo dentro y fuera de Castilla-La Mancha".
Explica que ello deja a la caja castellanomanchega "sólo dos soluciones: o su intervención por parte del Banco de España, que dejaría a Rodríguez Zapatero mal, o su absorción con las máximas garantías".
También añade que "hay determinadas empresas y actuaciones desde el punto de vista urbanístico de recalificaciones de terrenos y compras relacionadas con Marbella" y que "dentro de los múltiples proyectos que están hoy en insolvencia e impago ante CCM, hay muchos relacionados con elementos claros de especulación".
Cifra "el nivel de posibles impagos entre 1.500 y 3.000 millones de euros de proyectos que se han venido abajo de la mano de una ligazón muy estrecha con el ladrillo al caer esta caja y otras atrapadas por la voracidad especuladora del ladrillo" y dice que esa cantidad correspondería a "productos tóxicos o productos basura" de CCM.
Ha aludido a proyectos de recalificaciones de terrenos que han depreciado su valor por no salir adelante y que "la gestión desarrollada deja mucho que desear".
Respecto a las garantías de la fusión, precisa a Efe que "el Banco de España tendrá que disponer de recursos del Fondo de garantía bancaria para la absorción con la mayor pulcritud y las mejores condiciones para el sector financiero andaluz que representa Unicaja", con sede en Málaga y que es la primera entidad financiera de Andalucía.
"Quien da la solvencia a Unicaja es su consejo de administración y (Braulio) Medel, (el presidente), y el que da la insolvencia a la otra caja será Hernández Moltó (que la preside) y su consejo, al que le han dimitido consejeros del PP e imagino que habrá quien quiera alejarse de la posible responsabilidad que se tenga", según Diego Valderas.
Pide "no tapar a los responsables de CCM"; dice que "el consejo de administración ha puesto a esta caja prácticamente a punto de ser intervenida por el Banco de España" y cree que los responsables "deben pagar las consecuencias de la irresponsabilidad".
Preguntado sobre si ello debería conllevar que la cúpula de la entidad manchega no esté en el órgano de gestión de la caja resultante, ha afirmado que "por medida sanitaria no deberían formar parte, para erradicar vicios financieros".
Demanda en la absorción por parte de Unicaja de CCM "toda la luz y taquígrafos y transparencia" y que "primero preservar a Unicaja y sus ahorradores, que no pueden salir dañados de un proceso por interés de los Gobiernos central y autonómico de tapar el desastre de la gestión económica de CCM con Moltó a la cabeza".
Valderas, partidario de reforzar el sistema financiero andaluz y hacerlo cada vez más público, comenta que "todo lo que sea salvar cualquier riesgo de Unicaja hay que ponerlo encima de la mesa" y está convencido de que Medel lo pondrá: "su inteligencia le hará poner eso como corresponde en valor".
Ha ido a entregar carnés del Partido Comunista en Benalmádena (Málaga) y ha hablado de la crisis, que cree que tiene "culpables y víctimas inocentes que la pagan, especialmente del mundo del trabajo, autónomos, pequeñas y medianas empresas y la economía social", y critica a "los Gobiernos que han permitido una situación económica insostenible, los movimientos especulativos y la banca".




