Más de 5,6 toneladas de hachís fueron incautados la pasada semana en diferentes alijos en la provincia de Málaga, el último, más de 2.000 kilos de hachís, fue localizado el domingo en una embarcación que se encontraba a siete millas del límite de la provincia.
Ante el riesgo de que Málaga se convierta en un "coladero" de entrada de hachís, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Málaga reiteró ayer su petición de que "se restablezcan las patrullas de la Unidad de Vigilancia Territorial (UVIL), que fueron desmanteladas y que tan buenos servicios nos dio".
Aseguran que las patrullas de la UVIL fueron eliminadas para reforzar con su plantilla a los pueblos turísticos, si bien, denuncian, "ahora ya no está tan clara la impermeabilización que tanbuenos resultados nos dio en el pasado, ya que del SIVE (Sistema Integrado de Vigilancia Exterior) sólo funcionan los medios tecnológicos, y deben apoyarse en las referidas patrullas de pueblos, que ya de por sí están excesivamente cargadas de trabajo".
Según la asociación de guardias civiles, hace unos días "pudo observarse en las pantallas del Centro de Orientación de Servicios de la Guardia Civil a más de una docena de embarcaciones quepretendían tomar tierra por toda la franja costera", pero "en la actualidad es imposible controlara todas".
En las cuatro operaciones contra la droga que se han llevado a cabo en los últimos días han sido detenidas más de una veintena de personas por presuntos delitos contra la salud pública, tres de ellas el domingo. Días antes, se desmanteló enFuengirola unpunto de almacenaje de droga, se detuvo a siete personas y se incautaron 450 kilos hachís. En Estepona fueron arrestadas 14 personas tras desembarcar 1.700 kilos de hachís y en Benalmádena se interceptó una embarcación de recreo que portaba 1.500 kilos.

