Todo el público que asistió ala tercera preliminar del concurso de canto del Carnaval de Málaga se esfumó al día siguiente, en la cuarta. La sala del Teatro Alameda sólo se animó con los trucos de la puesta en escena de la comparsa de Dede Cortés de Alhaurín El Grande, Por arte de magia, que dejó embobado al aforo durante el popurrí.
Hasta la última agrupación, el patio de butacas no volvió a caldearse. Sorprendió la gran acogida de la murga Los guardapapas. Van de guardia suiza que custodia al Papa. Destaca sus detalles de ingenio, sus profundas críticas sociales en pasodobles y un estribillo, donde plantea por qué es dificil que una mujer llegue al Vaticano: "Siempre el Papa fue varón; nunca fue Papa una dama porque está feo decir: su Santidad la Mama".
El resto de la noche fue para grupos de la provincia y sus seguidores. Desde Campillos fue fiel ala cita la comparsa de Antonio Gallardo, La legendaria, que le cantó a Málaga; y la de Marbella de Miguel Alonso Alcalá, El batallón de tu febrero, que derrochó fantasía.
De Estepona llegó la murga de Francisco Jesús Doña, Vamos a saco, con intención de soliviantar alas niños, y que fue especialmente simpática en el popurrí; por último, la murga de Ronda, Los juanetes de Doña Inés, declinó letras con contenido picante.




