Alejandro Inurrieta, el concejal del PSM en Madrid al que la dirección del partido quiere expulsar tras criticar la línea de la Ejecutiva de Tomás Gómez, presentó ayer su defensa.
"No pinta bien" comentaba Inurrieta antes de subir ala sede del PSM en la plaza de Callao. Allí, un funcionario le selló el documento de descargo.
Al concejal lo acompañaron una diputada nacional socialista y nueve autonómicos, además de decenas de compañeros de distintas agrupaciones de Madrid, Móstoles, Parla y Coslada.
Sin audiencia
La dirección de PSM acusa a Inurrieta de tres faltas graves y cuatro muy graves por las que pide a la Ejecutiva federal del PSOE que lo expulse de la organización. "Es un delito de opinión ya que no falté al respeto a nadie", comentaba el concejal, que asegura: Gómez "no me ha llamado".




