La primera cuestión que aborda la encuesta es cuánto tiempo llevamos los españoles conectados a Internet: uno de cada tres usuarios (un 35,3%) lleva más de 10 años navegando, un porcentaje que aumenta a dos de cada tres (un 67,1%), si se incluye a aquellos que cumplen más de un lustro en la red.
Estos datos arrojan que Canarias y el País Vasco son los lugares en los que menos personas afirman llevar más de 10 años usando Internet (el 26,4% y el 29,1%, respectivamente).
En cualquier caso, más de la mitad de la población de las Comunidades Autónomas analizadas lleva más de 5 años navegando. Los que menos, el País Vasco con un 58,2% y Andalucía con un 52,3% y los que más Madrid, con un 74,5% y Cataluña, con un 72,8%.
En los inicios de Internet en España, el acceso era muy heterogéneo, si bien la mayoría se conectaba, principalmente, desde su casa (el 38,7%) o desde el trabajo (22,4%), también lo hacían desde la universidad o el colegio (15,7%) o desde los cibercafés (10,7%).
La banda ancha y la popularización de los ordenadores han provocado que el lugar por excelencia para conectarse a Internet sea el hogar (un 73,6%), mientras que el trabajo como principal punto de acceso ha descendido al 20,5% y los cibercafés y los centros académicos son aún menos relevantes (un 2,3% y un 1,5%, respectivamente).
En algunos puntos de España esta tendencia es incluso más pronunciada: en Castilla y León, por ejemplo, el porcentaje pasa del 39,7% al 91,4%, el mayor porcentaje entre las comunidades encuestadas, seguida de Cataluña 80,6%.
Madrid y País Vasco, por su parte, son las que menor porcentaje de personas dicen acceder desde su casa (66,6% y 56,4%, respectivamente). El motivo es que son las autonomías donde más personas se conectan, como primera opción, desde el trabajo (26,8% y 36,4%, respectivamente).




