Cuando el ya ex consejero de Sanidad, Juan José Güemes, decidió abandonar el Gobierno regional dejaba la consejería comprometida en varios proyectos todavía por concretar: la libre elección de médico, los hospitales de gestión privada, la sanidad electrónica y la escasez de médicos.
La presidenta, Esperanza Aguirre, eligió como sustituto a Javier Fernández Lasquetty, que hoy toma posesión y pasa de gestionar los 80 millones de euros de Inmigración a manejar un presupuesto 87 veces mayor, de 7.000 millones de euros.
Apenas 24 horas antes de renunciar, Juan José Güemes acompañaba a Aguirre en la presentación del Plan de Salud Mental y luego se iba a la Asamblea a contar detalles de la libre elección. Lasquetty deberá tomar sin dilación ese testigo, ya que el área única sanitaria tiene que funcionar antes en un mes. El tiempo apremia.
Más allá de la decisión de permitir que cada uno escoja médico de familia o especialista, quedan por montar las herramientas que permitan hacerlo efectivo: eso supone completar la instalación del sistema informático para compartir los datos de los pacientes entre todos los centros. Crear y publicar las listas de médicos y servicios hospitalarios para que los ciudadanos tengan un criterio con el que elegir. Y, también, discutir cuánto dinero pagarán a los médicos que asuman una cartera de pacientes más nutrida, como dijo Güemes que se haría.
Además, corre el tiempo para poner en marcha los cuatro hospitales comprometidos por el Partido Popular para esta legislatura.
Poco más de un año
Quedan 14 meses para levantar los centros de Torrejón de Ardoz, Móstoles, Villalbay Carabanchel. Todos se montarán con el sistema de cesión a empresas privadas. Los dos primeros ya tienen concesionarias, pero los otros dos aún están en una fase embrionaria.
En Villalba hay problemas para encontrar una ubicación definitiva del edificio (una de los sitios que se sopesaba para ello se solapaba con un área con protección ambiental). En Carabanchel se debe concretar una acuerdo con el Ministerio del Interior, pues el centro ocupará terrenos de la antigua cárcel. El reloj corre en contra de Lasquetty.
El nuevo consejero decidirá si continúa con la actual estructura en la que está la viceconsejera de Asistencia Sanitaria, Ana Sánchez -según varias fuentes de la misma consejería "el cerebro" detrás de las decisiones-y el director general de Hospitales, Antonio Burgueño, impulsor del sistema de centros privados al servicio de la sanidad pública, que dejó el lado de la empresa para trasladar el modelo a Madrid desde la administración.
OTROS PROYECTOS A MEDIO HACER
Reestructuración de todos los hospitales
La Consejería de Sanidad está evaluando y analizando sus hospitales y los servicios que ofrecen. Prepara así un decreto de nueva estructura que deberá, a grandes rasgos, decidir las futuras funciones y capacidades de centros como La Paz, El Clínico, La Princesa, el Ramón y Cajal o el Severo Ochoa. Ese estudio supone saber cuántos especialistas se utilizan y cuántos hacen falta en las diferentes unidades y optimizar los recursos, con posibles trasvases de personal entre centros incluido. Fernández Lasquetty también se topará con este proyecto ya iniciado ya medio camino tras la marcha de Güemes.
Citas automáticas y recetas electrónicas
La libre elección arrancará, en teoría, en abril. El sistema privatizado de citación médica, en verano. Otras dos fechas anunciadas por el anterior consejero. La citación deberá atender la Atención Primaria cuando los centros de salud no respondan a los pacientes. Además, se hará cargo de todas las citas con los especialistas. Los consultorios madrileños tienen que contar con un programa informático que instaure, por fin, la receta electrónica en la Comunidad. La instalación del 'software' todavía está en desarrollo y hace diez días se colgó, de manera que los médicos que ya lo usan se vieron obligados a volver al recetario de papel.




