El coordinador federal de IU, Cayo Lara, ha denunciado hoy en León que la "irresponsabilidad" en materia fiscal del Gobierno ha hecho posible "la demagogia y populismo del PP", lo que se ha puesto de manifiesto, a su juicio, en la polémica de la subida del IVA, cuando los populares "no creen en los impuestos indirectos".
Lara se ha referido a lo que considera un "llamamiento a la rebelión fiscal de los ciudadanos" por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a quien ha reclamado que proceda de igual manera cuando se tomen otras medidas tales como la supresión de los impuestos de patrimonio "a los más ricos del país", que, según él, desde el PP "se votó con las dos manos" y que provoca que se dejen de ingresar 1.800 millones de euros cada año.
Así, ha afirmado en unja conferencia de prensa en León que el PP sigue una "estrategia de acoso y derribo para que el Gobierno se estrelle y el Gobierno le ayuda" en un camino a "contracorriente".
IU propone una política fiscal progresiva en lugar de incrementar el IVA, pero a juicio de Lara el Gobierno se "niega a buscar recursos en las capas con más riqueza" y de esta forma "está haciendo caso a las políticas que ha venido planteando el PP en este país".
Cayo Lara ha sugerido que se desarrolle un plan de lucha contra el fraude fiscal "serio", en lugar de la "chapuza aprobada hace cuatro días".
Por otro lado, Lara ha calificado de "barbaridad" la propuesta de lo que ha llamado "'el pensionazo'", ya que carece de "justificación alguna", según él, que el Gobierno ponga sobre la mesa el debate de las pensiones e incremente la edad de jubilación.
Así, ha considerado que "sólo hay una razón" para ello, y ha señalado a la banca española y determinados sectores aseguradores, que "tiene muchísimas ganas -ha advertido- de que se incrementen los fondos de pensiones".
Para Lara, la propuesta del Gobierno "no es necesaria" debido a que hay 2,5 trabajadores por cada pensionista en este momento en España, proporción superior a la registrada entre 1988 y 2003.
Esta situación, ha concluido, hace que la Seguridad Social "goce de buena salud y no haya ningún riesgo para las pensiones".




