Hoy empieza el fin de la televisión del siglo XX. A partir de hoy y hasta el próximo 30 de marzo se dará la tercera fase de la instalación de la Televisión Digital Terrestre (TDT) en Madrid que afectará a 123 municipios de la región.
A partir de hoy los canales se irán descolgando de la señal convencional que Torrespaña dejará de emitir definitivamente el 30 de este mes. Será una especie de lenta agonía que, tras 20 días, dejará las pantallas convertidas en un recuadro negro en aquellos hogares que no se adapten al nuevo sistema.
Las antenas colectivas
En la región todavía son 202.316 las viviendas que no están preparadas para afrontar el apagón, según se desprende de los últimos datos de la Comunidad de Madrid.
"El mayor problema está en las comunidades de 10 o 15 vecinos", comenta un directivo de la empresa de instalación de antenas Tecnisat. Las antenas individuales reciben y transmiten la emisión digital sin problemas. Las conflictivas son las colectivas, que hay que adaptar para poder distribuir la señal.
Como el 7% de las viviendas de la región todavía no están preparadas, las empresas instaladoras están haciendo su agosto en pleno invierno. Contabilizan el número de instalaciones diarias por centenas.
La consecuencia más grave de no haber previsto este asunto será "a lo sumo una semana sin ver la televisión", comenta un técnico de otra empresa.
El secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Ros, y el secretario general del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid, Salvador Victoria, destacaron ayer en rueda de prensa que los madrileños "han hecho los deberes" frente al corte analógico, ya que "el 93% de los hogares ya están antenizados". Este apagón afecta a 6,1 millones de habitantes, que se suman a ese 1% de la población que ya había entrado en las primeras fases del proceso de implantación de la TDT en la región.
La "minoría rezagada que ha esperado hasta el último momento para adaptar sus televisores" según otra empresa antenista, ha creado "un cuello de botella".
Un colapso logístico en el rellano de la era digital.




