Esta actividad, que se ve reforzada en periodos de caza, se realiza a lo largo de todo el año. En concreto, las labores encaminadas a la prevención de riesgos y accidentes comprenden la señalización de accesos y zonas de tránsito en los días previos a la montería, revisión de los puestos de caza, e información a otros usuarios del monte y a los cazadores de las medidas básicas de seguridad durante el desarrollo de la montería.
En cuanto a los trabajos encaminados al control de la documentación de los participantes, los agentes forestales se ocupan de impedir el ejercicio de la caza a las personas que no cumplen los requisitos legalmente establecidos, incluida la revisión de que el seguro obligatorio esté en vigor.
Por último, los agentes forestales realizan funciones de apoyo y asesoramiento al organizador de la cacería, con la finalidad de optimizar la ejecución del aprovechamiento cinegético en cuestión.
Actualmente, alrededor de 250 agentes forestales de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior prestan servicio en toda la región, velando por el cumplimiento de la normativa aplicable a todo aquello que afecte al medio natural, la fauna y la flora.
Así, realizan numerosas funciones relacionadas con la vigilancia y la protección de medio ambiente, así como trabajando en la prevención, detección y extinción de incendios forestales y en la investigación de las causas de los mismos, entre otras funciones.




