Siempre ganaban. La bola recorría la ruleta, dando vueltas, y al final caía en el número que habían elegido Rachid y Abdelhadi. Pero lo suyo no era cuestión de suerte o azar, sino más bien de habilidad con las manos. Los dos jugadores, marroquíes de 23 y 25 años, han sido detenidos por la policía acusados de estafar más de 15.000 euros en cinco salones recreativos de Centro.
Su objetivo era siempre la misma máquina. En cuanto se sentaban a jugar la ruleta empezaba a dar premios constantemente. Tanta abundancia levantaba las sospechas de los empleados, que observaban a los dos jugadores sin poder dar con el truco. Cuando los detenidos abandonaban la mesa y los premios dejaban de fluir, el personal descubría que el juego había sido manipulado.
La pareja de estafadores estaba perfectamente organizada. Se sentaban alrededor de la mesa vacía y disimuladamente forzaban la cúpula que protege la bola. Luego la colocaban sin más en el número elegido para conseguir el premio.
El grupo de Policía Judicial de Centro montó varios operativos de vigilancia en los salones de la zona y dio con los sospechosos. Acababan de forzar su sexta ruleta y estaban a punto de cometer una nueva estafa cuando fueron detenidos.
EL APUNTE
Perfil: hombre español de 30 años
El perfil de los detenidos en salones de juegos de azares el de un varón, español y con una media de edad de entre 28 y 29 años, según datos de la Operación Salón, que desde principios de 2008 mantienen la Policía Nacional y la Guardia Civil para prevenir delitos en salones recreativos. El robo con violencia es la principal amenaza en el 46 % de los casos, mientras que el 45 % de los delitos sufridos fueron "robos con fuerza contra las cosas".




