La crisis se ha llevado por delante la época dorada de la industria del ladrillo. Los precios por las nubes que enriquecían a constructoras e inmobiliarias desterraron a los compradores. Las promociones de pisos ni se terminan. Ahora, la vivienda con protección oficiales la que se puede vender, la red de seguridad del sector.
El año pasado, en Madrid, el 51% de las viviendas que comenzaron a construirse fueron de VPO. El precio de estos pisos es, de media, un 56 % más barato que el del mercado libre:1.193 euros por m2 frente a 2.665, según el Ministerio de Vivienda. Y eso que se invitó a los promotores a rebajar sus productos un 20 % para acogerse a las condiciones de la VPO y sacar adelante así un stock de 25.000 pisos. Se colocaron con ese plan de la Consejería de Vivienda 300 casas.
Sector lleno de paro
El ladrillo está congelado. El paro es un 100% mayor que en 2007 (590.000 personas en toda España). El parón en la construcción rebajó la cifra total de viviendas de 623.000 en 2007 a 412.000 en 2008.
Barrida la fiebre de las grúas -y su torrente de beneficios-, las casas que se terminan, que se colocan y que pueden pagarse, son las que tienen protección.
EL APUNTE
El alquiler es la otra vía de salida
Las casas que no se venden se ponen en alquiler. La Agencia Municipal de Alquiler del Ayuntamiento de Madrid gestiona hasta hoy 12.388 viviendas. De éstas, el 65 %, unas 8.000, llevaban más de seis meses vacías. La mala coyuntura económica también ha rebajado la demanda, "aunque aumenta la oferta", según la Agencia. En agosto, julio y junio de este año, los solicitantes de alquiler cayeron un 13,18 y 7 %, respectivamente. Los distritos que mayor número de casas han puesto en alquiler son Centro, Carabanchel, Latina y Arganzuela.




