Mientras la Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) cree que esta autoridad no se puede fijar por decreto, sino que ésta se gana "con el trabajo y el ejemplo del día a día, como la paterna", la Confederación de Familia y Padres de Alumnos (COFAPA) opina que la iniciativa del Gobierno madrileño supone "un paso más para recuperar la valoración social del maestro, cuya pérdida repercute no sólo en el rendimiento académico del alumno sino en su autoridad en el aula".
"El profesorado no debe desarrollar su trabajo con métodos trasnochados fundamentados en el autoritarismo y en el miedo del alumnado, y que han demostrado ser totalmente ineficientes para mejorar la convivencia escolar", afirmaron desde la asociación laica CEAPA, que abogaron por el establecimiento de normas "concisas, consensuadas y transparentes" de convivencia en el centro educativo, no sólo para el alumnado, sino también para toda la comunidad educativa.
Si bien COFAPA apoya la configuración de una ley que apoye al profesor, también recuerda que el reconocimiento de su autoridad "debe empezar en la familia". "Es muy difícil exigir al alumno que respete al profesor en el aula si no respeta a su padres en casa", aseveró su presidenta, Mercedes Coloma.




