La judicatura de la Comunidad de Madrid se queja del sistema de interpretación que brinda traductores para los procesos legales cuando hay detenidos extranjeros, a cargo de la empresa Seprotec.
El decano de los jueces madrileños, José Luis González Armengol, confirmó a ADN esta preocupación: "La calidad es bastante mala", dice. Y explica que, en términos generales, "el mayor número de quejas es por parte de los juzgados de guardia en Plaza de Castilla a la hora de atender a detenidos, y así se lo hemos comunicado a la Administración".
Este diario se puso en contacto con varios juzgados de lo Penal que admitieron haber tenido que aplazar juicios "ante la falta de intérprete válido", ya que de otra manera se vulneraría un derecho prioritario reconocido en las instituciones internacionales. Por ejemplo, el juzgado Nº 1 confirmó haber pedido explicaciones por escrito a la empresa por incomparecencia de intérpretes de chino.
Armengol explica, además, que la cantidad de idiomas que se requieren actualmente en los juzgados madrileños se ha vuelto "terrorífica" y que eso obliga a recurrir a intérpretes "externos". Seprotec ejerce esa función desde 2007.
"Más idiomas extraños"
Justicia, por su parte, asegura conocer la postura de los jueces, "sobre todo en cuanto a lenguas raras", dice un portavoz de la consejería. Según sus datos, "cada vez se demandan más en los juicios" aunque cree que la proporción de fallos es pequeña. Además, admiten que a finales de año se exigirá que la plantilla fija de intérpretes "tenga más expertos en lenguas extrañas".
La empresa Seprotec, por su parte, sostiene que la renovación sucesiva de adjudicaciones atestigua su buena labor. "Si no, no habríamos ganado más contratos", asegura un portavoz que admite que pueden darse quejas pero que "todas las administraciones nos han renovado y hasta felicitado".
EL APUNTE
Un concurso que fue ganado en solitario
Seprotec cobró 448.000 euros por apoyar la interpretación judicial hasta junio, según el BOCM. La empresa ha ganado el concurso para llegar hasta final de año. Varias compañías del sector, que prefieren no dar su nombre, contaron a este diario: "No nos presentamos porque el presupuesto es exiguo". Nuestros profesionales cobran 35 euros por hora y ellos ofrecen 12", analizan. Eso, aseguran, "redunda en una menor calidad".




