Los labios, los pómulos... Alisaba cualquier arruga en el rostro con una inyección de silicona líquida o ácido hialurónico (una especie de botox). Y lo hacía en su casa, en la de los clientes, en peluquerías... La Policía Nacional ha detenido a una mujer de 43 años que realizaba intervenciones de cirugía estética sin ningún tipo de titulación o autorización.
Sus dos cómplices también han sido detenidas. Una de ellas, auxiliar de enfermería en un hospital madrileño, era la proveedora del material clínico, que sustraía del propio centro sanitario. La otra era la intermediaria que se encargaba de conseguir clientela.
Contra las arrugas
La voz se corrió y el rumor de operaciones de cirugía clandestinas llegó también a la policía en mayo. Los agentes comprobaron que las labores de la mujer se centraban en tratar las arrugas. Nada de operaciones de bisturí. "No estaba preparada para eso", explicaban ayer fuentes policiales.
Sus intervenciones, no obstante, necesitaban anestesia, que su compinche robaba de las urgencias pediátricas del hospital. Estos tratamientos deben ser realizados siempre por un médico y contar con la autorización de la Comunidad.
La falsa cirujana tenía su centro de operaciones en el número 21 de la calle de Murcia, en Alcobendas. Allí iba a intervenir a varias mujeres cuando fue detenida por la policía. En los registros se intervinieron varios envases con silicona líquida y viales de lidocaína y mepivacaína, sustancias empleadas como anestésicos locales. También hallaron gran cantidad de sustancias utilizadas en tratamientos anticelulíticos. La policía destacó que gran parte de los productos encontrados estaban ya caducados, incluidos los anestésicos.
EL APUNTE
La silicona líquida, prohibida desde 1973
La silicona líquida es un producto prohibido en España desde 1973 debido a sus peligrosos efectos secundarios. El componente tiene, según los cirujanos, riesgos de migración a otros órganos del cuerpo, por lo que los médicos la rechazan.




