El aeropuerto de Barajas abandera el proyecto global de AENA de crear instalaciones "cardioprotegidas" con la puesta en servicio de 65 puntos de "rescate cardiaco", que permitirán actuar en los minutos siguientes a un infarto en los que "se puede salvar una vida".
Así lo ha manifestado a Efe José Sanz Dorero, Director Adjunto del aeropuerto de Barajas, donde ayer comenzaron a funcionar estos desfibriladores, instalados en "columnas con sistemas de aviso", que al ser activadas alertan al Centro de Gestión Aeroportuaria (CGA), para que advierta al servicio médico de las instalaciones que tiene que acudir a asistir al enfermo.
Pero lo "primordial" de estos puntos de rescate es que permiten actuar a personal "no sanitario, pero preparado" en esos momentos iniciales "cruciales" para evitar el fallecimiento.
Esto es lo que opina Juan María Iglesias Olmeda, Director de la Fundación Médico Rural, que ha sido la que ha impartido a los trabajadores de Barajas el curso para poder utilizar este servicio.
Según los datos de Olmeda, en España se registran unos 70.000 infartos al año y 27.000 de estas personas mueren antes de llegar al hospital.
El doctor asegura que el 90% de los infartos están producidos por una "fibrilacion ventricular que se trata con un choque eléctrico", que se debe aplicar a la mayor brevedad posible.
Precisamente este "choque eléctrico" se puede generar con los equipos que han sido instalados en Barajas y que pueden ser utilizados por personal no sanitario con formación".
Iglesias ha destacado la importancia de la "cadena de la supervivencia", cuyo primer escalón lo compone "el trabajador capacitado", que puede discernir si una persona "está en parada o no".
"Esta persona activa el sistema, pide ayuda y coge el desfibrilador", relata el doctor, que destaca que mientras los médicos del aeropuerto llegan, los trabajadores formados están "realizando esa intervención en minutos determinantes que son vitales para salvar vidas".
Sobre la formación de los trabajadores del aeropuerto de Barajas, la responsable del departamento de Servicios Aeroportuarios, Diomeda Ramírez, ha manifestado que se han impartido cursos voluntarios entre 300 trabajadores de las instalaciones, entre los que figura personal de las Fuerzas de Seguridad, agentes de "handling", personal de compañías y trabajadores de AENA; entre otros.
Ramírez ha recordado que estos 65 "puntos de rescate cardiaco" han sido instalados tanto en el lado tierra (zona de facturación) como en el aire (puertas de embarque) de las cuatro terminales del aeropuerto madrileño.
Con la implantación de estos desfibriladores en Madrid, AENA se adelanta a una ley que hará obligatoria su instalación en recintos públicos en breve.
El Director Adjunto del aeropuerto, José Sanz, ha anunciado que el propósito de AENA es implantar próximamente este servicio en el Prat y, más tarde, en las instalaciones de la red de AENA con un mayor número de viajeros.




