El consulado de República Dominicana en Madrid apoyará a la familia del joven dominicano Luis Carlos Polanco Peralta, muerto a tiros la pasada noche del viernes en el barrio de Tetuán, costeando los gastos legales durante el juicio a su presunto agresor.
Así lo confirmó a Efe el cónsul de ese país, Marcos Cross, quien resaltó su deseo de que la justicia española "aplique todo el peso de la ley" para este caso, que ayer sábado motivó una tensa concentración de 200 dominicanos en la calle Topete, lugar de los hechos.
"Queremos que se haga justicia. Defendemos la vida del ser humano y la integridad del dominicano, y también creemos en la justicia española", manifestó Cross.
El funcionario detalló a Efe que la noche de ayer sábado, al término de la marcha, adelantó a los padres y hermanos del joven fallecido que el consulado les asignará un abogado y sufragará los gastos que se produzcan.
Cross reveló que la familia de "Luisito" es "humilde y de clase trabajadora", y que radica desde hace 12 años en España.
Sus padres y dos hermanos, que cuentan con doble nacionalidad, regentan un bar en el barrio de Tetúan, una zona en donde según datos del consulado viven unos 3.000 dominicanos.
El dominicano Luis Carlos Polanco Peralta, de 23 años, recibió la pasada noche de viernes, en la calle Topete, dos impactos de bala, presuntamente a manos del vigilante de seguridad, Luis Carlos P.P., cuando éste iba de paisano y confundió a "Luisito" con un traficante de droga y le pidió que le vendiera cocaína.
La versión de la Policia Nacional afirmá que el joven dominicano le respondió que no trapicheaba con droga y se dio la vuelta, luego de lo cual el vigilante le disparó por la espalda. El joven dominicano, casado con una compatriota suya que se encuentra embarazada de ocho meses, falleció dos horas después en el hospital Clínico.
Este suceso ha despertado la indignación de la comunidad dominicana del barrio, una de las primeras comunidades extranjeras que se asentaron en la zona, en el año 1991, lo que ha generado ayer una concentración que mereció la presencia de agentes UIP (policías antidisturbios).
El cónsul confesó que ha debido de interceder con los diferentes grupos que han movilizando a la gente, recordándoles que "la justicia no se puede tomar por sus propias manos" y que es necesario dejar que la justicia tome las riendas del caso.
Esta tarde, desde las 17:00 horas, habrá una "vigilia" de solidaridad con la familia del fallecido y, tal como señaló Cross, será una "reunión pacífica" organizada por diversos grupos sociales dominicanos con el fin de "defender el derecho a la vida".




