La delegada del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella, afirmó este martes durante el noveno Congreso Nacional del Medio Ambiente, que el planeta "está al servicio del ser humano porque el ser humano es el centro".
Botella explicó que esta afirmación no implica que no haya que "cuidar" del planeta para que llegue en mejores condiciones al que viene detrás, pero no cree en las visiones "fatalistas y pesimistas". "Lo que no creo es que haya que decrecer porque no vamos a ser capaces de generar recursos en cantidad, porque la experiencia no lo ha avalado", dijo.
"No todas las noticias medioambientales tienen que llamar al pesimismo porque hemos progresado y avanzado mucho y a los que estén dentro de diez años les parecerá que estábamos muy atrasados", aseguró la delegada madrileña.
Revuelo
Las palabras de la concejala madrileña causaron revuelo entre el público asistente y el resto de ponentes. El homólogo de Botella en San Sebastián, Denis Itxaso, señaló que si se pone el planeta al servicio del hombre, "el planeta puede acabar decidiendo por el hombre".
La conferencia Las ciudades del siglo XXI reunió también al presidente delegado de Medio Ambiente de la Diputación de Barcelona, Joan Antoni Barón; el director general de la Entidad Pública Empresarial del Suelo del Ministerio de Vivienda, Félix Arias; el consejero de Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, Juan Espadas; la concejala de Medio Ambiente de Santander, Carmen Ruiz; y el presidente del Consejo Superior de Arquitectos, Carlos Hernández Pezzi.
"Se ha construido donde no tocaba"
El debate se centró sobre todo en la gestión del suelo y el urbanismo en las ciudades, lo que provocó diversas reacciones. Pezzi afirmó que la gestión del suelo ha producido "grandes crisis financieras" y Arias calificó de "error" basar el modelo económico en la construcción. Botella instó, por su parte, a liberalizar más suelo para "abaratar la vivienda".
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"La planificación y el urbanismo no va en contra de la liberalización del suelo y del cumplimiento de la ley, que es lo que ha fallado en algunos casos", apuntó la concejala madrileña.
El representante barcelonés señaló que el problema no es que se haya construido mucho sino que "se ha hecho donde no tocaba". Barón apostó por que en los barrios convivan distintos servicios para evitar que se conviertan en "almacenes de cosas y no de personas".
Medidas "coercitivas"
Preguntada por la conciencia medioambiental de los madrileños, Botella afirmó que "no reciclan mucho", aunque matizó que lo de reciclar y separar es un tema "relativamente reciente", por lo que es "difícil" cambiar la mentalidad de los ciudadanos, especialmente la de los de más edad.
La concejala defendió la medidas "coercitivas" para conseguir concienciar a la población y lo comparó con las multas de tráfico, "que antes no existían y que han conseguido cambiar los usos y las costumbres".
Todos los ponentes exigieron una mayor participación de los ayuntamientos en la toma de decisiones políticas. "Queremos ser decisivos y no sólo subsidiarios", afirmó Barón. Los ponentes valoraron positivamente la inyección de 8.000 millones de euros que el Gobierno central va a destinar a los consistorios para servicios públicos.
Botella, que señaló que gracias a esta inversión podrán incluir nuevos proyectos en los presupuestos municipales, se preguntó qué pasará con el mantenimiento de los servicios que se creen, "porque se transformarán en gasto corriente". "Si creemos que las ciudades deben decidir tenemos que solucionar de una manera estable la financiación de los ayuntamientos", concluyó.

