Contenedores diferenciados de reciclaje de papel, cartón y vidrio
EFE Madrid
Multas de hasta 750 euros a los vecinos que no separen sus residuos. El Ayuntamiento de Madrid ha presentado este viernes la futura ordenanza de Limpieza de los Espacios Públicos y de Gestión de Residuos, que sustituirá a la que está vigente desde hace 23 años.
La novedad es que el cuerpo de inspectores municipales que hasta ahora venía comprobando "aleatoriamente", según el Ayuntamiento, si se cumplía la Ley de residuos de 1998 -que obliga a los Ayuntamientos a implantar la recogida selectiva a partir de 2001- podrán poner sanciones cuando la separación de residuos no se ajusta a la norma.
Este cuerpo de vigilancia advertía ya a los vecinos con una fotografía de los cubos de su edificio de que "los equipos de seguimiento municipales han podido detectar en los cubos amarillos de su comunidad la presencia de residuos que no corresponden a la clasificación de envases ligeros". El Ayuntamiento pedía en la carta remitida al presidente de la comunidad que "informase [a los vecinos] de la necesidad de una correcta separación" de los envases.
El departamento de Medio Ambiente asegura que "ya se ha informado" convenientemente a la población y que se sancionará a los que no cumplan la obligación de separar en origen: "Al infractor, si éste se puede localizar" o bien a la comunidad de vecinos.
El Ayuntamiento reconoce, no obstante, la dificultad de saber quién incumple la norma -¿cómo saber quién tira la bolsa de basura en el contenedor equivocado?- y asegura que las medidas de concienciación se seguirán desarrollando. En el servicio de recogida de residuos de Madrid, del que la delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, ha dicho que es "probablemente el mejor de Europa", trabajan unos 7.500 operarios.
- ¿Suficientes contenedores? Otra de las dificultades para la aplicación de la ordenanza es, según el portavoz del PSOE en la comisión de Medio Ambiente del Ayuntamiento, Pedro Santín, el "déficit" de contenedores para poder separar los residuos. "Se necesitan miles de nuevos contenedores en las calles", dice Santín. El Ayuntamiento asegura que "hay suficientes contenedores" de recogida selectiva de residuos, unos "350.000" según fuentes municipales.
En cuanto a la legalidad de revolver en la basura de la gente, Santín explica que siendo el encargado de esa labor "personal acreditado e identificado, no podríamos hablar de ilegalidad" ya que "no sería faltar a ninguna normativa".
En cualquier caso, lo que se debe aprobar el próximo jueves en la Junta de gobierno es un proyecto que, dicen fuentes municipales, "aún debe pasar por un periodo de alegaciones, por una tramitación". Santín afirma que el Ayuntamiento "normativiza, crea ordenanzas que finalmente no llega a cumplir".
"Limpiar los bolsillos de los madrileños"
El portavoz socialista considera que tanto la ordenanza de limpieza como la que recupera la tasa por recogida de basura -con la que el Consistorio prevé recaudar anualmente 169 millones de euros, con un desembolso medio de 59 euros al año por vivienda- "no buscan limpiar más y mejor las calles, sino limpiar los bolsillos de los madrileños".
Santín afirma que "no tiene ninguna lógica" recuperar ese impuesto, que "en los años 80 se subsumió en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI)". "Si pones una tasa por un servicio que ya estás pagando, te lo tendrán que descontar del IBI", explica el potavoz, que considera "intolerable" y dice que es "mentira" que la gestión de los residuos deje de ser gratuita en Madrid -como dice la nota de prensa del Ayuntamiento-, porque ya no lo era. "Estás pagando dos veces", dice Santín.
El portavoz socialista cree que lo que ha hecho el Ayuntamiento es "una escenografía para cobrarnos más". El Consistorio se justifica diciendo que, mientras que "el IBI es un impuesto que se exige sin contraprestación específica", la tasa se exige "como contraprestación por la prestación del servicio de gestión de residuos".
El Ayuntamiento estima que con el impuesto se podrá financiar aproximadamente el 95% del coste del servicio de retirada domiciliaria y gestión de basuras en Valdemingómez, que cuesta anualmente unos 177 millones de euros.
Para calcular el impuesto en las viviendas se tendrá en cuenta el valor catastral de las mismas. Además, habrá exenciones para las pensiones mínimas, para quienes cobran el Salario Mínimo Interprofesional (600 euros este año), para los que se benefician del subsidio de paro de larga duración y para las rentas bajas. También tendrán que pagar los dueños de viviendas vacías.
- Fianza para manifestaciones y celebraciones. La Ordenanza de limpieza pretende también, según Santín, obligar a los organizadores de actos públicos como manifestaciones o celebraciones deportivas -sólo este año se prevén casi 7.600, una media de más de 20 al día- a limpiar la basura generada durante estos actos, algo de lo que hasta ahora se ocupaba el Servicio municipal de Limpieza Urgente (Selur).
El Ayuntamiento explica que, en base a la norma, se podría obliga a los organizadores a depositar una fianza para costear los trabajos extraordinarios de limpieza. "Es una salvajada", dice Santín, que calcula que con esta medida el Consistorio podría llegar a recaudar unos cinco millones al año, "la mitad de lo que cuesta el Selur".
Estarían exentos de esta obligación los actos "en virtud de derechos fundamentales o libertades públicas", según fuentes municipales que no ofrecieron más detalles al respecto.
- 6.000 a grafiteros reincidentes. La futura ordenanza multiplica por diez la cuantía de las sanciones por pintadas, grafitis e inscripciones, que pasan de 300 a 3.000 euros las leves y de 600 a 6.000 euros las graves -las que castigan la reincidencia-. Serán los padres del infractor los que paguen la multa en caso de que éste sea menor de edad. Los autores de las pintadas podrán cambiar la multa por trabajos en beneficio de la sociedad pero deberán abonar el coste del servicio de limpieza de lo que han manchado.
"A los padres de un chaval que grafitee una pared les pueden caer 6.000 euros de multa", dice Santín, que se sorprende de que esta sanción supera a la que se enfrenta "un conductor que conduzca en dirección contraria, de forma temereraria". "No es una ordenanza de limpieza, es recaudatoria", concluye.
Ana Botella ha insistido en que el grafiti "no es arte, es vandalismo" y ha recordado que Madrid gasta cada año seis millones de euros en limpiar pintadas.
- Desaparecen los folletos en los coches. La norma regula también determinadas conductas por su especial repercusión en la higiene de la ciudad, como dar de comer a animales callejeros, dejar publicidad en vehículos aparcados, arrojar la basura desde la ventana o introducir materiales encendidos o inflamables en papeleras y contenedores.
- Prohibido arreglar el coche en la calle. Tampoco se podrán reparar vehículos en la calle, abandonar trastos viejos en la vía pública o almacenar residuos fuera de los contenedores de obra. Los propietarios de animales de compañía tendrán la obligación de recoger las deposiciones de éstos y los de vehículos abandonados deberán asumir los costes del traslado y estancia en el depósito municipal.


