Unos protestan a ritmo de rock y otros, vistiéndose de no bles. Así fue como dos asociaciones vecinales se lanzaron ayer a las calles. La Unión de Hortaleza eligió los disfraces de Baronesa de Pijanco o Duquesa de Botox para encadenarse a los pinos del Canto del Águila. Los habitantes de Afuveva, de Valdebernardo, prefirieron acordes de guitarras eléctricas. Ambos compartían lucha.
En Hortaleza protestaban contra la construcción de dos gasolineras y un centro de formación de Repsol sobre la explanada del mercadillo de los domingos, un polideportivo y parte del pinar llamado del Canto del Águila.
En el segundo, contra la construcción de un parking en la plaza de Juan Benet, "en una zona donde, desde que llegó el metro, no han dejado de salir grietas en los edificios", recalcaba José Berrio, portavoz.
La enemigatienenombre de concejal en ambos casos, Elena Sánchez Gallar en Hortaleza e Isabel Torralba, en Valdebernardo. A una y a otra iban dirigidas las protestas.
Ni en uno, ni en otro barrio hay carteles que anuncien la gasolinera o el aparcamiento, sólo han iniciado las catas. Pero los vecinos no quieren que pasen de ahí.
Otros 300 vecinos participaron en una marcha contra el trazado de la variante de la M614 entre Alpedrete y Los Molinos. Convocados por Salvemos la Sierra y Ecologistas en Acción, que el trazado sólo busca favorecer la especulación.

