El departamento de Interior está estudiando varias medidas para poder generalizar el uso del test de drogas a los conductores, entre ellas la posibilidad de que quien dé positivo tenga que pagar el alto precio de la prueba, estimado en unos 70 euros.
El conseller de Interior, Joan Saura, ha asegurado hoy en rueda de prensa que aún no hay ninguna decisión tomada y que se están estudiando varias alternativas, con el objetivo de poder generalizar su práctica, como ya ocurre con las pruebas de alcoholemia, mucho más baratas.
A diferencia de la prueba de alcoholemia -de las que se practican unas 280.000 al año-, el test de droga o 'drogotest' es muy caro, ya que requiere de una pormenorizada analítica que luego se tiene que confirmar, lo que eleva su precio hasta los 70 euros.
El comisario de los Mossos d'Esquadra Sergi Pla ha admitido en la rueda de prensa que el alto precio de esta prueba es un "hándicap" para poder generalizar su uso y así lograr sacar a los conductores drogados de la carretera.
No obstante, ha destacado que están valorando varias propuestas, como por ejemplo que los que den positivo paguen el test.
Actualmente, para someter a un conductor a un test de droga se prima el "ojo clínico" de los agentes, que difícilmente fallan, puesto que en las pocas ocasiones en los que se aplica casi siempre aciertan: el 70% de los test practicados acaban dando positivo.




