Tras el desarrollo exponencial experimentado en los últimos años, la crisis ha ralentizado el crecimiento del sector de los almacenes de alquiler y ha obligado a revisar a la mitad sus previsión de expansión hasta 2012.
La industria del "self storage" (almacénelo usted mismo), que conforman actualmente 57 empresas en España, seguirá creciendo en los dos próximos años, aunque lo hará a un ritmo muy inferior al estimado inicialmente.
Hasta 2012, el sector espera que se inauguren 29 nuevas instalaciones, lo que supone un crecimiento del 48%, frente al incremento del 82% que se esperaba alcanzar.
Pese a no cumplir con las expectativas iniciales, los datos son considerados "alentadores" ya que evidencian que a pesar de la actual coyuntura económica el sector sigue teniendo capacidad de crecimiento, según ha declarado a Efe el presidente de la Asociación Española de Self Storage (AESS), Jos Collin.
"Aún hay expansión para muchos años, pero habrá que cuidar más la calidad", ha señalado Collin, que dirige la empresa catalana Reserva, una de las pioneras en el mercado de los trasteros de alquiler en España.
El empresario asegura que hasta ahora la principal traba a la expansión del sector había sido la localización de ubicaciones "de primera línea" a precios asequibles, mientras que ahora el freno al crecimiento viene dado por las dificultades de acceso a la financiación.
Los "self storage" son almacenes o trasteros de diversa capacidad que los ciudadanos pueden alquilar a corto o largo plazo, sea para solucionar un problema puntual, como el almacenamiento de unos muebles con motivo de una mudanza o una reforma, o para guardar durante un tiempo aquellas cosas que no caben en casa.
El sector, que ha experimentado un crecimiento muy intenso desde principios de esta década, vivió su período de máxima expansión entre los años 2006 y 2007, cuando se crearon prácticamente la mitad de las cerca de 60 empresas que operan en España.
Tres de cada cuatro de estas empresas son de capital español y tienen en los particulares su principal clientela.
Jos Collin explica que, pese a las dificultades económicas, los precios de los trasteros se han mantenido, con una media de unos cien euros al mes.
Lo que sí que ha bajado ligeramente es la media de superficie alquilada, siendo ahora las habitaciones de cuatro metros cuadrados las más solicitadas.
El sector de estas empresas de alquiler se ha visto favorecido en los últimos años por la escasez de trasteros en venta, especialmente en las grandes ciudades.
El tamaño de las viviendas, cada vez más reducidas, hace que los propietarios de estos pisos no se desprendan de los trasteros, que suelen incluir algunas promociones, porque les resultan muy útiles para almacenar lo que no les cabe en casa.
Además, los precios de venta de los trasteros que llegan al mercado son bastante elevados, y aunque también se han visto afectados por la crisis inmobiliaria, pueden rondar fácilmente entre los 2.000 y los 3.000 euros el metro cuadrado, según la oferta presente en algunos portales de Internet.




