Miembros de la nueva Junta del Palau de la Música temen que el ex presidente de la entidad, Félix Millet, y su mano derecha, Jordi Montull, imputados por el desvío de fondos, podrían haber cobrado en efectivo -sin pasar por la contabilidad oficial- cheques con las donaciones de los patrocinadores del Palau.
Muchas de estas aportaciones que particulares y empresas realizaban a la Fundació y la Associació Orfeó Català/Palau de la Música se realizaban a través de cheques. Ahora, fuentes de la nueva junta, citadas hoy por TV3, temen que fueran cobrados directamente en la sede de Caixa de Catalunya, en la avenida de la Catedral de Barcelona, por alguno de los implicados sin ser posteriormente ingresados en las cuentas oficiales del Palau.
Uno de los destinos de este dinero podría ser la cuenta que Millet tiene abierta en una entidad bancaria en suiza, y sobre la que el juez instructor ha solicitado a las autoridades suizas una comisión rogatoria para disponer de la información sobre los movimientos en el periodo indicado.
Según el informe elaborado por la Agencia Tributaria en 2008 para analizar los movimientos bancarios de las cuentas del Palau, demuestran que entre 2003 y 2006, se cobraron once cheques por terceras personas con importes de entre 100.000 y tres millones de euros que sumaban ocho millones.
Para aclarar estos hechos, el fiscal ha pedido que declaren como testigos los directores que ha tenido la sucursal de Caixa Catalunya en la avenida de la Catedral entre 2003 y 2006.
Aunque en la querella contra Millet y Montull, que reconocieron haberse apropiado de 3,3 millones de euros, el alcance del desvío se cifraba en unos diez millones de euros, la prolija documentación recogida en el sumario hace temer a la nueva Junta que la estafa roce los 20 millones, teniendo sólo en cuenta los "desmanes" que los implicados hayan podido hacer en los ejercicios más recientes.
Además del desvío de esos diez millones de euros, entre 2003 y 2008, por medio de falsas obras en el Palau e inexistentes contrataciones de artistas -sobre los que la Agencia Tributaria alertó a la Fiscalía- el sumario ofrece una nueva retahíla de irregularidades, desde incluir los gastos millonarios de boda de las dos hijas de Millet o el cobro a precio de oro que éste hizo de una serie de conferencias por el centenario del Palau.
Pero hay mucho más, ya que los responsables de la investigación, deberán analizar las operaciones de venta de inmuebles a cargo Millet y Montull a la entidad que encabezaban, así como el origen de otra serie de pisos y de bienes o conocer la "realidad" contable de la cifras aportadas para justificar los más de 24 millones de euros que costó la restauración del Palau.




