La nueva Ley de Comercio que tiene previsto aprobar el ejecutivo catalán en el primer semestre del año 2010 ampliará de 800 a 1.300 metros cuadrados (m²) la limitación que tienen los equipamientos comerciales para instalarse en un municipio sin tener que obtener una licencia administrativa.
El borrador de la ley limitaba a 800 metros cuadrados la superficie de ventas de los grandes establecimientos territoriales en municipios de menos de 5.000 habitantes, cuya licencia de apertura otorgaba, hasta los equipamientos con una superficie de 2.500 metros, el ayuntamiento correspondiente.
La nueva ley establece que los equipamientos comerciales de hasta 1.300 metros disponen de un régimen de comunicación con el consistorio del municipio en el que se instalan, que solo podrá conceder licencias de apertura a los comercios de entre 1.300 y 2.500 metros, teniendo en cuenta, por ejemplo, las afectaciones de movilidad.
Esta ampliación de la superficie era una de las propuestas de la Mesa de Comercio, que agrupa a los comerciantes catalanes, para dar su aprobación a la ley, que ha sido "consensuada con un equilibrio razonable" entre el Govern, la oposición, los ayuntamientos y el sector, según ha explicado hoy en rueda de prensa el conseller de Innovación, Universidades y Empresa de la Generalitat, Josep Huguet.
La dirección general de Comercio, por su parte, se encargará de tramitar, tal como fijaba el borrador, las licencias de apertura para los establecimientos superiores a 2.500 metros cuadrados.
La nueva ley "cambia de metodología pero no de modelo" -ha dicho Huguet-, ya que elimina las limitaciones económicas, que calculaban los metros de crecimiento disponibles en cada municipio, y pasa a regirse por unos parámetros de población.
De este modo, la ley determina que se podrán establecer superficies de más de 2.500 metros en aquellas ciudades que son "polaridades regionales" -que tienen capacidad de crecimiento- y son capital de una comarca o disponen de más de 70.000 habitantes.
La futura ley -que será tramitada con carácter de urgencia pero que en ningún caso estará lista el 1 de enero de 2010, tal como dispone la normativa de la Unión Europea- prohíbe, como ya lo hacía la ley del año 2005, la instalación de grandes superficies comerciales fuera de la trama urbana de los municipios.
Sin embargo, sigue manteniendo una serie de excepciones en este asunto y permite la instalación fuera de la trama urbana de establecimientos de venta de muebles, automóviles y materiales de la construcción.
Asimismo, permite la instalación de equipamientos fuera de la trama en nudos de infraestructura territorial, como un aeropuerto o una estación ferroviaria de alta velocidad, y en aquellos proyectos "estratégicos de país", como puede ser un parque temático de ocio.
"La directiva europea legitima y blinda la nueva ley", ha asegurado Huguet, quien ha quitado importancia al retraso en su aplicación y ha subrayado que ésta defiende "el modelo de comercio urbano mediterráneo de pequeños y medianos establecimientos".




