Un equipo de 15 personas participan, desde hoy y hasta el día 26, en la segunda campaña de excavación en el barranco de La Boella (La Canonja) para documentar la riqueza del registro fósil de esta zona, donde hace dos años se hallaron restos de un mamut de 700.000 años de antigüedad.
En concreto, se prevé continuar trabajando en la zona conocida como La Mina, una capa de más antigüedad que la explorada hace dos años en una intervención de urgencia, que permitió la localización de las de defensas de mamut y un abundante conjunto de piezas de sílex y esquisto talladas por los homínidos.
Según ha informado hoy el IPHES (Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social), se actuará en la superficie de excavación del área conocida como el Forn, con el objetivo de documentar la riqueza del registro fósil de esta zona.
"La falta de protección del yacimiento de La Boella, que se ve a menudo afectado tanto por estar en una zona inundable como por la actividad de los furtivos, aconseja abrir pocos metros y aplicar el formato sondeo, que permitirá, por otra parte, disponer de una muestra sobre la riqueza específica de los niveles fosilíferos", ha señalado el responsable de la excavación, Josep Vallverdú.
En la mina, los depósitos tienen una edad mínima de 800.000 años y se continuará trabajando en el sondeo del año pasado, donde se localizaron numerosas quedara líticas y faunísticas.
Se trata de una superficie de nueve metros cuadrados junto al cauce inundable del barranco, que puede ser "un archivo de mucha resolución sobre la paleoecología humana más remota del Camp de Tarragona", según Vallverdú.




