Un informe médico redactado por dos forenses independientes concluye que los problemas de salud de algunos vecinos del barrio de Gavà Mar de Gavà están relacionados con el ruido que provocaban los aviones en el aeropuerto de El Prat a raíz de la entrada en servicio de la tercera pista.
Según el informe médico, encargado por el juzgado número 3 de El Prat del Llobregat (Barcelona), los facultativos que exploraron a los afectados de Gavà Mar que acudieron a consulta médica, diagnosticaron en su mayoría transtornos de ansiedad con insomnio asociado y en uno de los casos disminución de la agudeza auditiva.
La presidenta de la Asociación de Vecinos (AVV) de Gavà Mar, Elisabeth Martínez, ha manifestado hoy que "de esta manera nos dan la razón en que cuando decíamos que la actividad del aeropuerto hacía imposible la vida en el barrio no mentíamos".
Elisabet Martínez ha añadido que "avisamos antes de la entrada en servicio de los problemas que comportaría, iniciamos manifestaciones para denunciarlo pero nadie nos hizo caso y la tercera pista empezó a funcionar sin las medidas de prevención".
La presidenta de los vecinos de Gavà Mar ha asegurado que "después de seis años todavía hay vecinos que necesitan ansiolíticos para su día a día".
La entidad vecinal de Gavà Mar, la de la Platja de Gavà y la Plataforma Prou Soroll de Castelldefels presentaron en el 2005 una querella criminal contra los responsables de Aena y del Ministerio de Medio Ambiente porque, según ellos, la tercera pista del aeropuerto entró en servicio (en septiembre de 2003) sin que se ejecutasen las medidas previstas en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).
Dos años después, el juzgado de El Prat decidía archivar la querella y las asociaciones querellantes presentaron un recurso, pero en enero del 2008 este juzgado confirmó su decisión de archivar la causa.
Las tres asociaciones querellantes y el Fiscal de Medio Ambiente presentaron un recurso de apelación ante la Audiencia de Barcelona para que se reabrieran las investigaciones.
En julio del 2008 la Audiencia de Barcelona decidió reabrir el caso y solicitó al juzgado de El Prat las diligencias que había que seguir para completar la investigación.
Según la Asociación de Vecinos de Gavá Mar, una de estas diligencias era la elaboración de un informe médico-forense a partir de la documentación médica aportada en la querella para emitir un informe con relación a la relación causa-efecto entre el ruido y los problemas médicos que sufrieron los vecinos tras la puesta en marcha de la tercera pista del aeropuerto.
El informe médico-forense hecho público hoy concluye que "existe una relación de causalidad entre la emisión del ruido y la sintomatología presentada por la población, según ha quedado acreditado documentalmente".




