El fabricante de ropa infantil Caribú ha presentado suspensión de pagos a causa de la caída del consumo y los problemas de liquidez.
Caribú, que tiene su sede en Mataró (Barcelona), envió hace unas semanas la carta de despido a su centenar de trabajadores ante la imposibilidad de continuar con el negocio por la crisis, según informa hoy La Vanguardia.
La empresa, creada en 1962, da también nombre a una cadena de tiendas de ropa para niños y adolescentes con más de un centenar de establecimientos en todo el mundo.




