La empresa que ha construido el tramo de la alta velocidad que une Figueres (Girona) y Perpinyà (Francia) ha entregado hoy la obra al Ministerio de Fomento, de acuerdo con los plazos previstos, aunque los trenes no empezarán a circular por el trazado, como mínimo, hasta finales de 2010.
Este túnel transfronterizo, que conecta España con Francia con vías de ancho internacional, ha sido construido por el consorcio TP Ferro, integrado por la gala Eiffage y la española ACS/Dragados, que se ha adjudicado la concesión de explotación de la infraestructura por un período de cincuenta años.
El acuerdo que firmaron los gobiernos español y francés con el consorcio establecía que en el año 2009 deberían tener sus respectivos proyectos de alta velocidad concluidos para que TP Ferro pudiera empezar a explotar la concesión.
Sin embargo, la infraestructura permanecerá inoperativa, como mínimo, hasta finales de 2010, ya que no será hasta entonces cuando empezarán a circular los trenes, aunque sea de forma provisional, puesto que el trazado definitivo estará finalizado en 2012, según avanza hoy "La Vanguardia".
Ante esta situación, el consorcio ya ha iniciado negociaciones con los gobiernos español y francés para establecer las compensaciones que deberá percibir por el retraso en las obras de conexión del AVE hasta Figueres.
Hace poco más de un año, durante una visita al túnel de Pertús (Francia), el anterior consejero delegado de Eiffage, Benoit Heitz, cuantificó la posible indemnización por el retraso de la explotación en unos 80 millones de euros.
Según TP Ferro, el coste total de la inversión en este proyecto asciende a 1.096 millones de euros, aportados por recursos propios (108,3 millones), subvenciones públicas, incluidas las ayudas de la UE (588,3 millones) y financiación bancaria (400 millones).




