Cádiz tendría que ser 91 veces más grande para poder ser medioambientalmente sostenible, manteniendo, eso sí, la misma población. Esa es la conclusión que se extrae del informe Sostenibilidad Local que ha realizado el Observatorio de la Sostenibilidad en España y que sitúa a Cádiz a la cola de las ciudades españolas sólo por detrás de Bilbao.
El cálculo se basa en el concepto de "huella ecológica", es decir la cantidad de terreno necesario para producir y desechar lo que consumimos. Para su cálculo, se tienen en cuenta factores como la generación de residuos, el consumo de agua, el de energía eléctrica o la superficie de zonas verdes.
De hecho, según el informe, cada gaditano necesitaría 4,33 hectáreas para llevar este ritmo de vida. Una forma de vivir que, según uno de los técnicos que han elaborado el estudio, José de la Cruz, "es insostenible, desperdiciamos energía y no somos conscientes de dónde viene".
Sin embargo, el técnico asegura que "la diferencia de estilo de vida entre ciudades no difiere tanto" y que hay un factor que explica el déficit ambiental de Cádiz: "está en relación con el término municipal, y el de Cádiz es chiquitín".




