Plantillas completas de trabajadores que temen ir a la calle, empleados que esperan una renovación de contrato que nunca llegará o que revisan el convenio colectivo para asegurarse de los días de asuntos propios que les corresponden... por si acaso. La crisis económica no sólo está provocando recortes de personal en empresas que ya se creían consolidadas, sino que además, y precisamente por esto último, está suscitando tensiones entre compañeros o entre trabajador y superior que crean mal un ambiente laboral interno y generalizado del que, por ahora, nadie se libra.
Síntomas
Cuando las cuentas no salen, los empleados se convierten en cifras que deben ajustarse. Ante estoy con la Ley por delante, los empresarios no lo tienen tan fácil a la hora de prescindir de alguien. Por ello, muchos ven como alternativa la presión y el chantaje que terminan empujando a la calle a la víctima. Mientras que otros tantos mantienen al resto de sus empleados con una fuerte carga de trabajo: saben de antemano que tendrán que soportarla porque fuera tendrán muchas dificultades para encontrar otro puesto que les dé de comer.
En la provincia, el 15% de la población ocupada sufre acoso laboral producido por la actual "necesidad de despido" o por "celos profesionales" porque, en tiempos difíciles, el compañerismo desaparece. Así lo expresa el presidente de la Asociación Gaditana de Ayuda a Víctimas de Acoso Laboral (Agaval), Juan Pedro Rodway. Según detalla Rodway, esta situación de tensiones y temores provocada por la crisis "empeorará" en los próximos meses. "Nos tememos que los daños colaterales vayan a más", añade. Los síntomas que presentan los trabajadores que están bajo esta tensión son el "decaimiento y la confusión que en la mayoría de las ocasiones (en el 90% de los casos) terminan en depresión".
El presidente de Agaval subraya además que también "el 90% de los que sufren acoso laboral no se da cuenta de ello hasta que no consulta a un especialista". Una vez que deciden visitar un médico, éste "suele diagnosticar un cuadro de ansiedad".
Aunque las mala situación económica no da tregua a nadie, hay determinados sectores más perjudicados, según Rodway.Sonlos puestos de trabajo del sector de la sanidad o de la educación (funcionarios), donde "el despido es más complicado", los que ahora están más expuestos a sufrir algún tipo de acoso laboral.
RECOMENDACIONES
Denunciar
El equipo compuesto por los psiquiatras Julia Canoy Félix Baratech y el psicólogo Carlos Guillén puntua liza que el acoso laboral lleva como objetivo que el acosado "desaparezca", sea porque se vaya voluntariamente, porque se dé de baja o porque se busque otro trabajo. Estos especialistas afirman que "hay que tomar nota de los agravios que se reciben y de las actuaciones de acoso y dar cuenta a recursos humanos o denunciar".
Resistir
La víctima tiene que resistir ,si lo hace "se enriquece y si tira la toalla pierde la autoestima, la salud o el trabajo", aconsejan los expertos. La víctima que resiste "gana en autocontrol y en sentido del humor. Tiene que relativizar el conflicto y entender que su vida está fuera del ambiente del trabajo y que al puesto laboral se va a hacer lo que se pueda dentro de lo que te indiquen".
Compartirlo
El terapeuta y economista Agustí Crusellas recomienda que si la tensión sólo está basada en sospechas y "si no te afecta directamente, debes mantenerte en el presente". En el caso que te afecte, "compártelo con tu familia" y si finalmente eres despedido, "no te culpes y reclama tus derechos".




