Más comodidad, más seguridad y mejor servicio sanitario. Con estos tres objetivos se inauguró ayer el pabellón Aztarain del Hospital de Basurto. En su día sirvió como sede de traumatología, posteriormente fue almacén y ahora acogerá, de manera conjunta, oncológica, hematología y una unidad del dolor.
De esta forma se evita la peregrinación que hasta ahora tenían que sufrir los pacientes para ser atendidos. Las extracciones, consultas y el hospital de día repartidos en varios pabellones se centralizan ahora para mejorar la comodidad de los pacientes y la continuidad de sus cui dados. Así lo destacó ayer el consejero de Sanidad, Rafael Bengoa, quien inauguró las instalaciones junto al lehendakari, Patxi López; y el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna.
Aún falta el equipamiento interno para que Aztarain esté a pleno rendimiento. Tras más de tres años de obras y 8 millones de euros, se han ganado 1.000 metros cuadrados respecto al pabellón original. Las nuevas instalaciones acogen un hospital de día con 44 sillones, 12 consultas externas y 40 camas en la unidad de hospitalización. Osakidetza calcula que cada año se realizarán 19.000 consultas y 18.000 procedimientos en el pabellón, en el que trabajarán 66 personas que atenderán a 1.350 pacientes
EL APUNTE
Azkuna 'ducha' al consejero de Salud
El deseo de comprobar que todo funcionara bien provocó ayer un percance entre el alcalde de Bilbao y el consejero de Salud. Azkuna accionó el mando de la ducha de una de las habitaciones, y Bengoa acabó bajo el grifo. "Menos mal que es agua y no sangre", bromeó Azkuna, que dijo que así no hacía falta ira la tintorería.




