El entrenador del Bizkaia Bilbao Basket, Fotis Katsikaris, ha evitado hablar de que su equipo pueda optar al 'play off' por el título, pero ha admitido que después de encadenar la sexta victoria consecutiva y colocarse a una de la octava plaza "se puede mirar hacia arriba".
"Aquí estamos, no podemos decir mentiras. Tenemos que prepararnos y luchar para los ocho últimos partidos, aunque ahora nos tenemos que centrar en el choque del martes contra el Nymburk", ha señalado un Katsikatis "muy feliz" por haber ganado un encuentro que también podían "haber perdido".
"Es una victoria muy importante por la manera en la que hemos remontado. Estoy muy contento con la actitud de todos después de los problemas que tuvimos en la primera parte. Estuvimos blandos y parados. En el descanso les dije a los jugadores que debíamos jugar más verticales y con sistemas más cortos en ataque", ha explicado.
El técnico griego ha querido destacar especialmente la actuación de Alex Mumbrú en un partido que el alero internacional ha jugado, según ha desvelado Katsikaris, "con una fisura en un dedo". "Tenía mucho dolor, pero quería jugar y hay que valorarlo", ha destacado.
Por su parte, el entrenador del Cajasol, Joan Plaza, ha lamentado haber acabado el choque con la "sensación de haber regalado el partido", fundamentalmente por "no haber sabido valorar cada balón en los dos últimos cuartos" del partido.
"Hay veces que se pierde contra equipos mejores o peores, pero el titular de mañana para este partido es que hemos lo hemos regalado. No creo que por desidia ni por falta de interés, sino sencillamente porque no hemos sabido valorar cada balón en los últimos dos cuartos", ha señalado Plaza.
"Pero no hay nada que objetar. El Bizkaia ha apretado, ha jugado y 'chapeau'", ha reconocido el técnico del equipo andaluz, quien se ha quejado del también del hándicap que ha supuesto para ambos equipos jugar con uno de los relojes de posesión apagado debido a una avería que no ha podido ser resuelta.




