Los sindicatos del Consejo de la Ertzaintza Erne, ELA, CCOO y Esan han reclamado hoy un aumento de la plantilla de la Policía vasca y han acusado al consejero de Interior, Rodolfo Ares, de haber dañado la imagen de la Ertzaintza al decir que hay 900 agentes que no acuden cada día a trabajar.
El pasado 19 de febrero, el consejero de Interior dijo en una comparecencia parlamentaria que la tasa de absentismo en la Ertzaintza es "altísima", del 12 por ciento, y propuso "racionalizar al máximo" los recursos actuales antes de incrementar el número de policías.
A raíz de estas afirmaciones, el PNV pidió la comparecencia de los sindicatos policiales, que ha tenido lugar esta tarde.
El portavoz del sindicato mayoritario Erne, Roberto Seijo, ha advertido de que hacer una comparación del absentismo con otros cuerpos policiales "no es posible ni real" porque los cálculos y las condiciones socio-políticas son distintas.
Seijo ha asegurado que el índice de absentismo ha disminuido del 12,29 por ciento en 2006 al 10,94 por ciento desde 2007, coincidiendo con la firma del acuerdo de condiciones de trabajo, y ha propuesto varias medidas para reducir el absentismo, la primera de ellas aumentar la plantilla, pero también dotar a los agentes de medios de protección adecuados o limitar los llamamientos en días de libranza.
El portavoz de ELA, Pedro Rodrigo, ha pedido una rectificación al consejero de Interior y le ha acusado de "tergiversar" los datos "con voluntad de hacer daño", al sumar a las enfermedades de trabajo y accidentes laborales "otras licencias".
ELA ha explicado que las bajas no son el problema sino la causa de una plantilla "muy ajustada" y ha dicho que para solucionar este problema "es fundamental" ampliar la plantilla. También ha recordado que la persecución de ETA sobre la Ertzaintza genera una situación de estrés que deriva en graves problemas psicológicos.
El secretario general de Esan, Eneko Urkijo, ha pedido la "dimisión" de Ares tras acusarle de dar datos "sesgados" y, aunque se ha ofrecido a colaborar con el Departamento de Interior para rebajar los índices de absentismo, ha adelantado que la tarea va a ser "difícil".
Roberto del Agua, portavoz de CCOO, ha denunciado el "daño" que Ares ha causado a la institución al trasladar a la opinión pública una imagen de los agentes de "vagos", y ha opinado que el absentismo "no es un problema en sí mismo, sino consecuencia de otros problemas estructurales de enorme complejidad en su solución" de los cuales ha responsabilizado a los predecesores de Ares.
El representante de CCOO también se ha ofrecido a colaborar pero ha opinado que antes hay que asumir "la necesidad de incrementar la plantilla".
El parlamentario del PNV Mikel Martínez ha opinado que las declaraciones de Ares sobre el absentismo tienen "una clara intencionalidad política", la de atajar el debate sobre una posible ampliación de la plantilla de la Ertzaintza.
Asimismo, ha acusado a Ares de usar este tema "como arma arrojadiza" para intentar desprestigiar al Gobierno anterior y poner al pie de los caballos al colectivo de la Ertzaintza".
Vicente Reyes (PSE) ha considerado que "no se trata de llamar vago a nadie" y ha opinado que Ares lo que pretendió es poner de manifiesto un problema de absentismo "que hay que arreglar entre todos".




