Los trabajadores que han perdido su puesto de trabajo debido a procesos asociados a la "deslocalización" industrial cuentan con la "alternativa" de la formación para procurar su recolocación en puestos con mejores expectativas laborales, según se deduce de un estudio de UGT de Euskadi.
Así lo ha considerado el técnico del proyecto Borja Vivanco, en el marco de la presentación del estudio en unas jornadas desarrolladas por el sindicato en Bilbao.
Según ha señalado, pese a la llegada de la recuperación económica, la "deslocalización -de empresas- es estructural" y "el empleo que se pierde en los países desarrollados se gana en los países emergentes", donde los costes laborales son menores.
El estudio, elaborado en colaboración con la consultoría Asimag y subvencionado por parte del Ministerio de Trabajo, la Fundación Tripartita para Formación en el empleo y la Unión Europea, está centrado en las necesidades de formación que tienen los trabajadores del sector industrial ante procesos "de deslocalización" de sus empresas.
Ha sido elaborado a través de la realización de 1.535 encuestas a trabajadores de empresas de sectores más vulnerables a sufrir procesos "de deslocalización" y mediante la participación de expertos.
Los responsables del estudio han elaborado un "mapa" con cerca de cincuenta ocupaciones susceptibles de verse afectadas por esos procesos y sus correspondientes ocupaciones alternativas, de manera que se puedan hacer "itinerarios formativos" que faciliten el acceso al mercado laboral de los trabajadores afectados.
Según el secretario de Formación y Empleo de UGT de Euskadi, Felipe García, una de las conclusiones del estudio es que la formación "debe ser corta en primera instancia" y una vez que el trabajador se haya incorporado a una ocupación "alternativa" continuar con el proceso formativo.
Según ha señalado, el colectivo femenino y los trabajadores mayores de 45 años con poca cualificación son los más afectados en "los procesos de deslocalización de empresas".




