Desde marzo de 2008 las cuevas de Santimamiñe están cerradas a las visitas. En estos 20 meses, casi 21.000 personas han visitado el complejo virtual que recrea las cuevas y que recoge de manera fidedignalos restos arqueológicos.
Responsables de la Diputación Foral de Bizkaia valoraron ayer muy positivamente el cierre. Y es que, durante los últimos meses, las cuevas han recuperado los niveles de dióxido de carbono que permiten su conservación.
Uno de los logros de investigación más destacable de estos últimos meses ha sido la documentación del uso de conchas como herramienta en el Paleolítico, así como el aprovechamiento del medio litoral (a partir de restos de merluza) y la recuperación de arpones y medallas. Después del cierre, las labores en las cuevas son de conservación y difusión.




