Miles de padres acompañarán hoy a sus hijos a la escuela en el primer día del curso. Y muchos de ellos lo seguirán haciendo todo el año.
No les queda otra opción porque la mayoría de centros educativos barceloneses carecen de caminos escolares que faciliten que los menores puedan acudir solos al colegio.El camino escolar es un concepto que se aplica en otros países (como Suiza e Italia) y que consiste en hacer intervenciones en las calles que reduzcan los riesgos: vallas en aceras, semáforos con el tiempo adecuado, pasos para peatones bien señalizados y la peatonalización de algunas vías.
eixample pioneroSegún datos del Consistorio de principios de año, en la capital catalana 49 escuelas trabajaban en algún proyecto de camino escolar. Es una cifra muy baja teniendo en cuenta que la capital catalana cuenta con 759 centros educativos.
El distrito del Eixample fue el primero en poner en marcha esta iniciativa. El CEIP Tàbor, en el barrio de la Sagrada Família, lo hizo en 1999.
Le siguió el Camí Amic de la Esquerra del Eixample, que desde el año 2000 une a seis centros educativos, dos polideportivos, dos asociaciones de vecinos y una biblioteca. En estos años se han ampliado las aceras de avenida Roma, peatonalizado Borrell e instalado nuevos semáforos, aparcamientos para bicicletas y motos y vallas en las aceras a la salida de las escuelas. Para Lola Roldán, directora del CEIP Auró, que participa en el Camí Amic, la iniciativa "tranquiliza a las familias" pese a que "la costumbre de acompañar a los niños perdura", hasta que cumplen 11 años.
Sant Martí es ahora el distrito más activo. Este año tenían que inaugurarse caminos para 11 escuelas y para otra en Nou Barris.




