La nueva nave del Bicing en la calle Castella
Guillem Valle Barcelona
El Bicing ya es el segundo club con más socios de Cataluña. Ayer ya tenía 181.000, superando al Barça y sólo por detrás del RACC.
Pero el ritmo de altas ha caído un 55% respecto al primer año de funcionamiento. Los 100.000 abonados se alcanzaron en enero, nueve meses después del estreno, aun ritmo de 11.100 nuevos abonados al mes. En 2008 la cifra de abonados ha crecido en 81.000 personas, 6.750 al mes, un 40% menos. Una tendencia ala baja que se ha acentuado en el último mes con 5.000 nuevas altas.
También ha caído el uso del servicio en comparación con el verano. De 10 usos al día de cada bicicleta se ha pasado a cinco. En el cómputo de las 6.000 bicicletas, en verano se registraban 50.000 viajes al día y ahora, en invierno, son 36.000.
Pero lo que el Ajuntament quiere que descienda son el número de incidencias. Para ello, ayer se estrenó una nave de 1.200 m2 en la calle Castella, en Poblenou. Desde allí se llevará toda la gestión del reparto de bicicletas y hasta un 30% de las reparaciones de vehículos.
Con esta nave, el Bicing ya cuenta con dos emplazamientos. El otro está en la calle Motors, en el lado opuesto de la ciudad. Hay que tener en cuenta que cada mes se reparan 11.000 bicicletas, lo que supone que cada una ha de pasar dos veces al mes por el taller.
Desde la nueva instalación se guía a las 22 furgonetas que circulan simultáneamente entre semana distribuyendo bicicletas. Lo hacen dos personas que observan el estado de cada estación a través de la web del Bicing y por teléfono móvil contactan con las furgonetas. Un sistema mucho más sencillo de lo que se pudiera uno imaginar.


