La nueva recomendación para usuarios del bicing es pasar la tarjeta tras estacionar
Guillem Valle Barcelona
El Bicing pedalea muy lentamente en busca de un mejor servicio. Mientras sus abonados siguen creciendo -ya son 180.000- las mejoras prometidas tardan en llegar.
Tanto es así que el concejal de Mobilitat, Francesc Narváez, presentó ayer a bombo y platillo el "recibo electrónico" que se podrá obtener para dar fe de que se ha dejado la bicicleta correctamente anclada en una estación. De esta forma, según Narváez, se consigue "mayor fiabilidad y tranquilidad para el usuario".
Y es que diariamente se reciben entre 30 y 35 reclamaciones de abonados que no están de acuerdo con las sanciones recibidas por no devolver la bicicleta en el tiempo previsto. El comprobante ni se imprime ni se recibe en casa. Es el propio abonado el que puede descargárselo a través de la zona de usuarios de la web del Bicing. De esta forma se mejoran las "garantías de los usuarios", explicó el concejal.
Esta fue la única novedad que se presentó ayer, pese a que antes del verano se había anunciado una batería de medidas para un servicio que el propio concejal reconoció que tenía aspectos "que se han de mejorar". Una de las más importantes es la duplicación del sistema informático, que estaba anunciada para septiembre y que ayer Narváez pospuso hasta el próximo verano. Con esta medida se lograría que el servicio continuara funcionando con normalidad si el sistema informático base se colapsara, como ya ha ocurrido.
De las medidas prometidas y que ya deberían estar en vigor tampoco se ha cumplido, por el momento, la de aumentar el tamaño de la luz (verde y roja) que hay en cada anclaje de las estaciones ni la incorporación de una señal acústica.
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Sí se ha mejorado, según el Ajuntament, la distribución de bicicletas y la fiabilidad de luces, frenos y timbre. Y en 2009 habrá 40 nuevas estaciones junto a las que tienen más uso.
Pero, en contra de lo que dijo ayer Narváez, algunas estaciones aún se recalientan. Media hora después de decirlo, la estación de plaza de la Catedral humeaba y olía a quemado.
Lo no prometido es la subida del abono anual a 30 euros. El concejal lo justificó por el "servicio muy importante que se ofrece". Cuando funciona.





