Los dos médicos forenses del juzgado de Vilanova i la Geltrú (Barcelona) que han declarado hoy en el juicio que se sigue en la Audiencia de Barcelona contra un monitor por abusos sexuales a menores han asegurado que la niña que destapó los hechos no fabuló al narrarlos.
En el juicio que se sigue en la sección novena de la Audiencia de Barcelona contra Sergi B.G., monitor de la escuela Vora Mar de Cubelles (Barcelona), donde supuestamente tuvieron lugar los abusos a varios niños y niñas de entre tres y cinco años, han declarado hoy por videoconferencia dos agentes de la Guardia Civil y los dos citados médicos forenses, además de otros peritos.
Entre estos peritos también han prestado declaración dos miembros del Instituto Nacional de Toxicología del departamento de Barcelona, que han indicado que en la ropa interior de una de las menores y otros restos que analizaron no hallaron presencia de semen o saliva masculina.
Por su parte, los médicos forenses de Vilanova i la Geltrú han indicado que la menor C., cuya familia fue la primera en denunciar los presuntos abusos, no fabuló al narrar los hechos, y se han ratificado en este sentido en su primera declaración.
Juegos sexuales
Una de las abogadas de la acusación particular ha opinado, en declaraciones a los periodistas, que "nadie cree que los niños fabularan" al explicar los supuestos abusos sexuales que sufrieron y muchos de los niños coinciden a la hora de relatar los juegos sexuales a los que les sometía el monitor acusado.
También han declarado hoy por videoconferencia dos guardias civiles que examinaron como expertos el teléfono móvil del acusado y el ordenador que Sergi B.G. vendió al cocinero del colegio sólo tres días antes de denunciarse los abusos.
Según los agentes, del móvil del acusado se borraron dos fotografías y el resto de las que se han encontrado no son de niños. Varios de los niños que habrían sufrido los abusos explicaron en su momento que el monitor les hacía 'clic clic', por lo que se deduce que podría hacerles fotos.
El ordenador del acusado también fue analizado por los expertos de la Guardia Civil, que no pudieron recuperar nada, ya que Sergi B.G. lo limpió supuestamente para venderlo al trabajador de la escuela.
Apoyado por la familia
El Fiscal pide 32 años de prisión para el monitor, al que ha apoyado toda su familia con su presencia durante estos tres días del juicio, que continuará el próximo día 12 con la declaración en vídeo de los menores a puerta cerrada.
Los padres de los menores agredidos también han acudido estos días a la Audiencia y han insultado al acusado cuando su mujer le ha besado a la entrada a la sala.
Los hechos que se juzgan en la Audiencia de Barcelona se remontan al mes de mayo de 2006, cuando los padres de una niña del colegio Vora Mar presentaron una denuncia contra el monitor por haber cometido presuntos abusos sexuales a su hija.
Posteriormente, otros padres del mismo centro escolar presentaron también denuncias ante las declaraciones de sus hijos, que explicaron que el monitor practicaba con ellos diferentes juegos "secretos" de tipo sexual, como el "de la cabaña" y el de los "besitos guarros", entre otros.
Según indica el Fiscal en sus conclusiones provisionales, el acusado desnudaba a los menores, les tocaba los genitales, mostraba sus propios genitales a los niños y les instaba a que se los tocaran, llegando incluso a introducir los dedos en los genitales, lamerles los mismos e introducir su miembro en la boca de alguno de los críos.

