Están suspendidos, apartados del cuerpo de los Mossos d'Esquadra y sin sueldo. Son los agentes condenados -tres a seis años y siete meses de cárcel, y un cuarto a dos años y tres meses -por torturar a Lucian, un joven rumano. Aún así, Interior recurrirá la sentencia ante el Supremo y por lo tanto seguirá dándoles apoyo jurídico, según anunció ayer el conseller Joan Saura.
Fuentes policiales expresaban ayer la preocupación por este fallo que consideran "duro, desmesurado y sin bases jurídicas" . Los agentes fueron condenados por detener ilegalmente a Lucian al confundirle con un atracador, ponerle la pistola en la boca y torturarle en la comisaría de Les Corts.
Por otro lado, Saura destacó ayer que las denuncias contra actitudes incorrectas de los mossos han descendido este año un 12% en relación al 2007, y que no llegan al 2% las sentencias condenatorias, la mayoría por faltas. El descenso de las denuncias coincide con la incorporación de unos 1.500 agentes y la implantación del cuerpo en todo el territorio, proceso que finalizó el 1 de noviembre.
Crítica de los jueces
Por su parte, ayer, el decano de jueces de Barcelona, José Manuel Regadera, envió una carta ala dirección de Mossos criticando las filtraciones de la prensa, como la noticia de esta semana que hablaba de una jueza de Barcelona que había dado positivo en un control de alcoholemia y se había enfrentado a los agentes. Una noticia que se publicó días antes de conocerse la sentencia de los mossos condenados.




