Chimeneas, sí o no. Sant Adrià de Besòs tiene en sus manos el futuro skyline de Barcelona. Sus habitantes deben decidir si se derriban las chimeneas de la térmica que han dado forma a la franja litoral desde hace 35 años.
Hoy arranca la consulta popular vinculante organizada por el Ayuntamiento. Los mayores de 16 años censados en Sant Adrià pueden votar hasta el próximo domingo. La pregunta sometida a referéndum es: "¿Creéis que se deben conservar y reutilizar las tres chimeneas, sin condicionar el presupuesto municipal ni los espacios para los futuros equipamientos?"
Y es que derribar la térmica, que dejará de funcionar en 2010, costaría unos siete millones de euros.
Del resultado de la votación depende el futuro de una franja del litoral barcelonés de 600 metros, entre Badalona y Barcelona. Las chimeneas, de 200 metros de altura, son el elemento más visible de una central eléctrica que ocupa 65.000 m2 y que ha quedado desfasada por la tecnología. De ahí su próximo cierre. De hecho, en la actualidad sólo funcionan dos de las tres chimeneas.
El Ayuntamiento de Sant Adrià quiere dar un impulso a la ciudad y ha abierto la opción de mantener las chimeneas y reconvertirlas en equipamientos. De hecho, ha llegado a ofrecerlas como sede del futuro Memorial Democràtic que planea el Govern de la Generalitat.
La reutilización de una central eléctrica no es algo nuevo. Tal y como se encarga de recordar el Consistorio en trípticos informativos, la Tate Moden de Londres ocupa una antigua central térmica. Para Sant Adrià, la consultora Barcelona Regional ha elaborado una serie de propuestas para reutilizar las chimeneas, que van desde ubicar un hotel, pisos y oficinas.
De momento, la inmobiliaria Urbis es la única que ha materializado su apuesta. En 2006 compró los terrenos colindantes para levantar 4.000 pisos. El domingo que viene se sabrá si serán viviendas con vistas alas chimeneas o al mar.
EL APUNTE
Badalona también quiere decidir
Parte de los terrenos que ocupa la central eléctrica están en el término municipal de Badalona. Esto ha llevado a los vecinos del barrio badalonés de la Móra a reclamar poder votar en el referéndum sobre el futuro de las chimeneas. "Estoy a favor de que se expresen pero no tenemos el censo municipal de Badalona", argumenta el alcalde de Sant Adrià, Jesús Maria Canga. Por ello, el propio edil se ha comprometido a hablar con su homólogo badalonés, Jordi Serra, para convocar otra consulta para estos vecinos, también vinculante. Serra, partidario de derribar las chimeneas, está "predispuesto a facilitar" la consulta.




