El número de accidentes con víctimas se redujo en un 26,17% el primer semestre del año en las vías del área metropolitana de Barcelona donde se aplica el límite de 80 kilómetros por hora, respecto al mismo periodo del año pasado.
Según el balance del Servei Català de Trànsit (SCT) hecho público hoy, el número de accidentes con víctimas pasó de 298 a 220. El número de muertos pasó de seis a cuatro, y el número de heridos graves, de 24 a 11. Los heridos leves también descienden de 385 a 256.
El director de SCT, Josep Pérez Moya, afirmó que estas cifras confirman lo que desde Trànsit vienen afirmando "desde el primer día", y es que la medida, dentro de las 73 impulsadas por el Govern para reducir la contaminación medioambiental en la capital catalana, supone "un valor añadido positivo de cara a garantizar la mejora de la seguridad vial" porque "reduciendo velocidad se reducen los accidentes y su gravedad".
Baja la velocidad
Trànsit ha constatado desde el 1 de enero, cuando se empezó a sancionar, que la velocidad media en el conjunto de las vías de aplicación de la medida ha bajado un 16,5% de entrada a Barcelona y un 18,4 por ciento de salida, respecto a una semana tipo de 2007 -mediana de 12 semanas sin contabilizar las retenciones, los festivos extraordinarios ni la época de verano-.
En los tramos de la vías de aplicación de la medida, la autovía A-2, la autopista B-23, la Autovía de Castelldefels, la Autopista del Garraf, la B-20 y la Autopista del Maresme, la velocidad se redujo entre 10 y 20 kilómetros por hora. No obstante, la reducción fue inferior en la franja nocturna y los días festivos, cuando se respetó menos.
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La zona 80 también registró una reducción de las congestiones este primer trimestre en cuatro de las seis vías estudiadas. En la B-20, la B-23, la Autovía de Castelldefels y la Autopista del Garraf se acortaron las retenciones tanto en longitud como en duración media, sin bien en la A-2 y la Autopista del Maresme no se redujeron las colas en el periodo analizado, porque en ellas se observa "un comportamiento irregular", con días de fluidez y días de congestión.
Refuerzo para la medida
Para Pérez Moya, estas cifras les refuerzan en el mantenimiento de la medida. Además, muestran cómo la aceptación de la norma por parte de los conductores "va más allá de evitar una multa" porque "empieza a fijarse en el ideario que con ella se circula mejor y más seguro". "El cumplimiento de la norma es la mejor garantía de su validez", apostilló.
"Hay más fluidez en el conjunto de la vía, a pesar de que la congestión en el área de Barcelona es estructural", apuntó. En estos momentos, existen 15 radares operativos en la zona, aunque el director de Trànsit matizó que desde marzo han notado que no se disparan las sanciones, a pesar de que desde principios de año haya más radares.




