Una exposición evoca la Guerra de la Independencia a través de monedas
EFE
La exposición Monedas en lucha explora desde hoy en el MNAC el papel protagonista de la moneda, la medalla conmemorativa y las condecoraciones a lo largo de la Guerra de la Independencia (1808-1814), coincidiendo con el bicentenario de la guerra.
La muestra, abierta al público hasta 3 de mayo, se completa con una selección de objetos y documentos de naturaleza diversa, relacionados directamente con la contienda y destinados a contextualizar y evocar el período histórico napoleónico.
Entre las piezas expuestas destacan por su valor o rareza una pieza de oro de 320 reales de José Napoleón (1810) o un tesoro hallado en una casa del entonces pueblo de Sant Andreu de Palomar -hoy barrio barcelonés- con diferentes monedas de oro y plata de la época.
El comisario de la exposición, Albert Estrada-Rius, ha explicado hoy que la exposición se ha estructurado en cuatro ámbitos temáticos: los acontecimientos históricos, el panorama de la moneda en Cataluña, con dos cecas en funcionamiento, la "patriota" y la francesa, la pérdida de patrimonio y la memoria.
Tras la identificación de los protagonistas a través de sus monedas y medallas, y de hechos conmemorativos como la proclamación del rey Fernando VII y de la Constitución de 1812, o la emancipación de las antiguas colonias, se presenta el sistema monetario anterior a la guerra de la Independencia.
Estrada-Rius comenta que antes de 1808 en España había monedas de oro (escudos), de plata (reales) y de cobre (maravedies), y con la ocupación francesa el sistema sufre modificaciones.
Entre las 204 piezas expuestas destacan las primeras monedas en las que aparece de manera nominal el nombre de peseta, una acepción, precisa el comisario, que ya era utilizado en la calle "como hoy se denomina 'binladen' al billete de 500 euros, porque todo el mundo dice que existe, pero nadie los ha visto".
Como en todos los conflictos bélicos, la economía, la hacienda pública y la moneda se vieron plenamente afectadas, ya que los contendientes necesitaban moneda en abundancia para afrontar los cuantiosos gastos militares.
Los franceses tenían sólo una parte del territorio bajo su control, lo que dificultaba la obtención de recursos, mientras que el otro bando carecía de una organización mínima que le permitiese recaudar las contribuciones extraordinarias.
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En el territorio levantado en armas el conflicto se financió desde cada provincia, y desde cada comarca, a pesar de los numerosos intentos de la Junta Central para reformar el sistema tributario.
Cataluña, sin moneda propia desde hacía un siglo a consecuencia del Decreto de Nueva Plata (1716), protagonizó la fabricación de las primeras pesetas en la Ceca de Barcelona (1808), bajo dominación francesa.
En el territorio insurrecto se emprendió la acuñación de moneda de emergencia a nombre de Fernando VII, en las ciudades de Girona, Lleida y Tarragona, y posteriormente se centralizó la producción con la creación de la Ceca de Cataluña (1809), que en su retirada estuvo en Reus, Tarragona y Mallorca y que dependía de la Junta Superior, órgano de gobierno "patriota" en Cataluña al inicio de la guerra.
La exposición se ocupa asimismo de la pérdida de patrimonio artístico de gran valor derivada de la guerra y de la exigencia de grandes cantidades de metal para acuñar moneda.
"Ante la dificultad de la llegada de oro y plata de las colonias, se optó por la fundición de importantes obras de platería medieval", subraya el comisario, quien recuerda que entre estas pérdidas figura el frontal del altar mayor de la catedral de Girona, obra de oro repujado con pedrería engastada, que gozaba de fama considerable.
Aparte de lo confiscado por las tropas francesas, muchos monasterios, catedrales e iglesias sacrificaron parte de sus tesoros entregando objetos de plata a la Junta Superior.
Monedas en lucha explora también el papel de las condecoraciones militares durante la Guerra de la Independencia, ilustrada a través de cruces, medallas y distintivos de los que se valió el ejército para incitar a los soldados en su lucha.





