Otro cambio de discurso en la Generalitat. Tras las últimas lluvias, el Govern ya admite que el trasvase del Ebro podría no llevarse a cabo.
Así, el conseller de Medi Ambient, Francesc Baltasar, reveló ayer que ahora se analiza "la no materialización de la tubería" y, por tanto, "cómo funcionaría el sistema con la derogación del real decreto ley". El conseller también anunció que no vendrán más barcos tras el 15 de agosto.
Por otro lado, el president de la Generalitat, José Montilla, declaró ayer que estará "encantado" de renunciar al trasvase si hay agua. En una entrevista a Onda Cero, el líder socialista abogó por un nuevo proyecto de interconexión de redes que enlace la red de Tarragona con la del Ter-Llobregat a través de Cunit.
El Gobierno, por su parte, se comprometió en el Congreso a estudiar la viabilidad del trasvase desde el Ródano.
Los pantanos del sistema Ter-Llobregat, que abastecen al área metropolitana, llegaron ayer al 46,3% de capacidad y a los 284,4 hm3. La sequía se activó con 300 hm3.

