Un juez de Barcelona ha dejado en libertad a dos acusados de retener en contra de su voluntad a una mujer disminuida psíquica, a la que obligaban a prostituirse, y que, tras ser liberada y atendida en un centro de acogida, ha desaparecido, según han informado fuentes policiales.
La Policía Nacional detuvo el pasado 29 de abril a un hombre y una mujer, Anton y Frantiska, como presuntos explotadores de esta mujer disminuida de 28 años, que ya han sido puestos en libertad con cargos por el juez de guardia.
En noviembre de 2007, la Interpol en Praga se puso en contacto con la Policía Nacional tras recibir una denuncia de la madre de la joven, quien aseguraba que su hija había desaparecido y que posiblemente estaba en Barcelona.
La joven, de origen checo, ha desaparecido del centro de acogida en el que estaba de forma voluntaria a la espera de que se le realizara una valoración de su estado mental, y había expresado su deseo de no volver con su madre a su país de origen.
Según las citadas fuentes, la joven fue captada el año 2001 en su país natal, Chequia, por los dos presuntos explotadores -Anton, de 36 años, de origen eslovaco, y Frantiska, de 59, checa- y trasladada inmediatamente a Barcelona, donde era obligada a prostituirse por los dos detenidos en un piso de la calle Sant Ramon del barrio del Raval.
Jornada 'laboral' de 12 horas
Al parecer, la joven llegaba a las 10.00 de la mañana al citado piso, de donde ya no salía hasta las 20.00 horas de la noche, cuando era trasladada por los dos presuntos implicados a otro piso de la calle Vallhonrat, donde vivían los explotadores y su víctima.
La mujer, Frantiska, era quien controlaba a la joven disminuida y la que cogía el dinero de los clientes, han explicado fuentes policiales, que han añadido que Anton, el hombre, no tenía oficio conocido y se pasaba gran parte del día en un centro de bronceado artificial.




