El profesor Roots observando aves, ayer. guillem valle
Si uno mira al cielo en Barcelona, lo único que espera encontrar son palomas. Pese a que hay más de 150.000 ejemplares de este tipo de aves, no son las únicas que se crían en muchos de los edificios de la ciudad.
Y es que monumentos como la Sagrada Família y la Iglesia de Santa Maria del Mar albergan nidos de halcones, cernícalos, grajillas y hasta murciélagos. Éstas son sólo algunas de las las cosas que se aprenden en el Ecosafari organizado por el Institut Jane Goodall.
Tras el éxito de la iniciativa Una noche en el Zoo (que volverá a realizarse en primavera), en enero se realizará Bicivoladores, el Ecosafari propuesto para el programa Biodiverciudad de esta institución (www.biodiverciudad.org) que consiste en una excursión en bicicleta de unas tres horas para conocer las aves urbanas de Barcelona.
Junto al profesor Roots -que encarna Federico Bogdanowicz, coordinador del Institut Jane Goodall en España y creador de esta iniciativa-, Sergi García es el encargado de hacer visible a los participantes todas aquellas aves "que no vemos y tenemos que volver a valorar".
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Según García -que pertenece a la Asociación Galanthus, dedicada al estudio y la divulgación del Medio Ambiente-, existen "una veintena de especies" que se crían en edificios de la ciudad. "En ellos encuentran un ambiente muy similar al que están acostumbrados". Y añade: "Algunos halcones, por ejemplos, se encuentran mejor en la ciudad que en un medio natural".
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